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viernes, 20 de enero de 2017

¿Qué es en realidad el amor?


¿De donde viene ese sentimiento que nos pone contentos, tiernos y nos hace felices? Resulta casi imposible explicar qué es el amor y qué es lo que lo diferencia de otros sentimientos. Hay cientos de explicaciones, cada científico o psicólogo tiene su explicación. Lo cierto es que el amor es una pura cuestión de sentimientos, que no tiene nada que ver con la razón. Se presenta sin más, no se le puede obligar. Viene y se va como quiere.

Hay muchas clases de amor. Para cada persona el amor significa algo distinto. Los padres aman a sus hijos, los hijos aman a sus padres, los hermanos se aman aunque no siempre se nota), los niños aman a sus abuelos, a sus animales, a sus juguetes, los amigos se aman. El amor es sinónimo de sentimiento cálido, de la voluntad firme de salir en defensa de la persona amada y estar con ella pase lo que pase. Cuando se ama así, uno se siente protegido, está contento y se siente feliz. 

La palabra amor tiene además otro significado a partir de la adolescencia: ese amor se desarrolla tanto en personas de diferente sexo como del mismo. Nuevo y determinante en ese amor es la sexualidad. Incluso aunque una pareja no quiera acostarse juntos inmediatamente, entre los dos se da algo que es valorado especialmente. Esa clase de amor, por lo general, comienza por el enamoramiento -una especie de explosión originaria del amor-, una situación muy especial y muy feliz a la que viene unido el acuciante deseo de que se realicen todos los sueños. Es una sensación tal que uno puede estar dando saltos de alegría sin parar.

La primera experiencia de estos sentimientos amorosos, en la mayoría de los casos, consiste en un entusiasmo desbordado. Comenzamos a entusiasmarnos por una persona a la que incluso no conocemos o sólo de vista, un cantante, un profesor, la hermana de un amigo o una chica de la clase de al lado. Podemos pasarnos horas enteras imaginando cómo sería estar con esa persona. Soñamos en cómo sería besarse con ella, cómo hacerle el amor. Es decir, con este entusiasmo y nuestros sueños estamos practicando para cuando se presente la verdadera situación. Incluso más tarde, cuando estemos enamorado de alguien, seguiremos soñando de alguna manera esa película. Algo totalmente normal y que puede ser muy bonito. 

Cuando dos personas se enamoran verdaderamente la una de la otra, de tanta "música celestial" se encuentran como en el limbo. Están absolutamente hechizadas la una por la otra. Todo contacto, por insignificante que sea, se convierte en una sacudida cósmica. Los enamorados se entregan mutuamente y se encuentran recíprocamente como seres únicos. Se miran a los ojos durante horas, olvidándose de cuanto les rodea. No oyen ni ven nada que no sean ellos. Esto no es distinto en los chicos que en las chicas. Sin embargo, a los chicos no les gusta admitir ante sus amigos que realmente les ha dado la flecha.

Naturalmente, esa situación, por lo general, no dura mucho. En un momento determinado, en todas las parejas regresa el cada día, algo que puede ser la señal de partida para un gran amor, pero también el principio del fin. Y es bueno que sea así, ya que tenemos que conocernos y conocer mejor al otro, porque también el amor necesita ser aprendido. Por eso, puede suceder que nos sintamos enamorado de dos o más personas a la vez, porque no de todo enamoramiento resulta algo. Bien mirado, las personas con las que uno se siente a gusto no abundan, aunque de alguna de esas relaciones puede que se desarrollen verdaderos lazos de amistad.

Con relativa frecuencia, en esas relaciones, uno de los dos está mas enamorado que el otro. Y duele comprobar que el amor no es correspondido con la misma intensidad, algo que es válido tanto para quien esté enamorado de nosotros como a la inversa. Por lo que es importante que nos impongamos como regla el principio de no jugar con el amor de otra persona, no pisas sus sentimientos, no vengarnos en ella por el mal que te haya hecho antes alguien. Hay que ser sincero como sea posible y evitar herir al otro. A la larga, un comportamiento así resultará positivo.


miércoles, 18 de enero de 2017

La perfección va de la mano de la autodestrucción

Aspirar a la perfección es el principio de tu propia autodestrucción. Lo que está claro es que el orden te satisface porque logras convencerte de que tienes poder sobre algo, pero si el universo es más grande y hay caos, donde estamos incluidos nosotros, ¿por qué buscar el control?

Nada te dará mayor placer que encontrar entre el desorden algo que dabas por perdido, aunque evidentemente, también defiendo que cuando tienes poco tiempo, guiarte en él colma tu paciencia y te desespera, agriando tu carácter cuando si hubiera estado prefijado, te habría ahorrado todo aquello. 


Y en cuanto a personas, es bueno ser ambicioso siempre y cuando no te exija pisar a otro, pero no determines lo que haces en tu vida cada dia desde que amanece hasta que te acueste, da un margen de improvisación o te convertirás en un robot. También recuerda que nada es eterno y que si te acostumbras algo, una vez que no está, tu dependencia a ello te desquicia... poniendo en juego otros aspectos que si tienes sumisos.

La pizca de la alegría es despertar y no esperar nada, todo a largo plazo, no a corto, con la esperanza de ser sorprendido con pequeños detalles, que quizá te demuestren que vas en mal camino como te habías empeñado en prefijarte aunque obviamente sin perder la cabeza y recordar el mañana... está ahi, llegarás, pero tampoco te ciñas, te emperres ni te obsesiones con exclusivamente ello.

martes, 13 de diciembre de 2016

Capitulo XII: Martes 13

Martes y 13... No, no os voy a hablar del desaparecido grupo de humor formado por Josema Yuste, Millan Salcedo y Fernando Conde... Sí, en un principio era un trío pero tras la salida del último para dedicarse al teatro se convirtieron en duo... Hoy me he dado prisa en llegar a casa para poder hacer la entrada antes de cambiar de día, sino perdería la gracia.


El Martes 13 es considerado como día de mal agüero por las sociedades griega, española y latinoamericana. Habrá gente que ignore esta coincidencia del día de la semana y del mes como si nada,  pero los habrá supersticiosos que huyan de la misma para iniciar algún proyecto específico en sus vidas.  Obviamente la ciencia y la religión no se han pronunciado al respecto, aunque esta última parece estar vinculada a dicha fecha muy a su pesar.

Tratemos el origen, comenzaremos por las referencias paganas: 

Marte era el Dios de la guerra en la mitología griega, Martes es el día regido por el planeta rojo, por lo que simboliza la sangre, la destrucción y la violencia. En el tarot, la carta número XIII es La Muerte.

Continuemos con el cristianismo, para ellos nos ceñiremos a la Biblia:
  • En el Antiguo Testamento, concretamente en el capítulo XIII del Apocalipsis, se narra la llegada del Anticristo, además de mencionar que un Martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel; 
  • Asimismo en el Nuevo Testamento fueron 12 apóstoles más Jesús los protagonistas de la Última Cena, posterior a la cual éste fue crucificado. Hay quien asegura que fue un Viernes 13.  
  • El 13 de Octubre de 1307 se produjo la erradicación de la Orden de los Templarios. 
Por su parte, la cábala judía señala que 13 es el número de los espíritus maligno.  

No podemos saltarnos que las fobias tienen su protagonismo incluso aquí, existe "trezidavomartiofobia", que es un miedo irracional a lo que pueda suceder un Martes 13 y prefieren no realizar determinadas cosas. El saber popular se refleja en refranes y sentencias populares que lo avisan u advierten, como:
  1. "En Martes (13) ni te cases ni te embarques"
  2. "En Martes (13) ni gallina eches, ni hija cases"
  3. "En Martes (13) ni hijo cases, ni cochino mates"
  4. "En Martes (13) ni tela ruda, ni hija cases, ni las lleves a confesar porque no dirán la verdad"
  5. "En Martes (13) ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa tejas".

Incluso el  pánico al mero número 13 también se ha recogido con una fobia: "friggatriscaidecafobia".

La superstición no podía faltar: en este día no debes cortarte las uñas ni el pelo, pero ya el 13 por sí mismo es mirado con desconfianza por aviones y hoteles, en los primeros hallarás algunos que carezcan de la fila 13 y en los segundos que pasen de la planta 12 a la 14. 

Las culturas anglosajonas tampoco se libran, el Viernes 13 posee esta connotación negativa que estoy desarrollando, y en la misma Italia, se refieren a los Viernes pero en día 17.  


Sea como fuere, me considero una persona supersticiosa en algunas cosas... porque erradicarla de mi vida sería perder parte de mi encanto, y ya se sabe, nuestras "rarezas" nos hacen interesantes y únicos. 
Me encantan los gatos negros, pero jamás pasaré por debajo de una escalera o romperé un espejo. He tenido exámenes en Martes y 13, y me han salido fenomenales, incluso la Matricula de Honor que tengo en Narrativa Hispanoamericana se debe a uno que hice tal día; no obstante, habrá alguna prueba que se me haya dado fatal en el instituto en esa fecha...

Personalmente creo que todo está en la mente de cada persona, como le ocurre a las personas hipocondríacas en el ámbito de la salud. 
Si vas con la obsesión de que si haces lo que "no se debe" te pasará algo, creas una negatividad tremenda que junto a la energía ("somos energía, y la energía ni se crea ni se destruye") que confluye con la de otras personas en un Martes 13, nos cubrirá con un manto pesimista del que casi nadie estará a salvo en sus acciones. 
Y digo "casi nadie" porque hay quienes se saltan a la torera tantos cuentos de viejas y les va estupendamente comportándose como si de un día cualquiera se tratara; sin ir más lejos... ¿qué pasaría con los niños que nacen en dicha fecha? ¿Acaso deberían creer que su existencia viene marcada por la mala suerte o coger trauma por este día "maldito" y suicidarse? Obvio que no...

Sé que no debería comentar esto, pero ya que guarda relación.... yo empecé la relación con el que se ha convertido en mi último ex un 13 aunque fue domingo; aparte, como ya sabéis por entradas anteriores, mi numero favorito es el 6... y todos se van a referencias al triple del mismo, incluido lado demoníaco de por medio. 


jueves, 8 de diciembre de 2016

Tiritas para heridas de bala

Mentimos. Nos mienten. Las personas utilizamos la mentira para ocultar la realidad,para proteger a alguien de una verdad dolorosa o incluso a veces para conseguir nuestros propósitos. Luego están esas mentiras que hacen daño y ayudan a alguien,las mentiras que surgen por el placer de mentir o aquellas que se utilizan para complacer a aquel que las quiere escuchar. 


Hay muchos tipos de mentira pero quizás el tipo más peligroso de ellos,es el autoengaño. Nos mentimos a nosotros mismos. Negamos. Para sobrevivir,negamos la realidad. En ocasiones la realidad es demasiado dolorosa y mentirnos es nuestra forma de protegernos de ella, de sentirnos seguros en un panorama desolador. Acabamos viendo lo que queremos ver y creyendo lo que queremos creer. Al funcionar durante tanto tiempo, nos acabamos creyendo nuestras propias mentiras. A veces tanto,que al final no reconocemos la verdad.

Lo seguro,es que la realidad está ahí nos guste o no. Solo podemos auto-engañarnos un tiempo determinado. La realidad no va a cambiar por mucho que la neguemos. Imagina un dique. Hay un momento que hay tal cantidad de agua que revienta. Con las mentiras pasa igual,tarde o temprano tendremos que enfrentarnos al mundo que tanto habíamos negado. Una vez el dique revienta, lo único que te queda, es nadar.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Cuando los acontecimientos deciden por nosotros.

La única constante en el universo es el cambio. Todo cambia a un ritmo vertiginoso. A veces tanto,que da realmente miedo. Hay cambios que te alegras que sucedan, y otros que verdaderamente duelen. En un solo segundo,tu vida puede cobrar otro sentido. En un solo segundo, pueden ocurrirte cosas que ni siquiera se te habían pasado por la cabeza.

Los grandes cambios no suceden poco a poco, sino al contrario, suceden en la menor cantidad de tiempo posible. Sin previo aviso te ves obligado a decidir, a actuar, o a mirar todo lo que el cambio se ha llevado a su paso.


No es una situación fácil, sobre todo cuando te acomodas a lo establecido. No es fácil,sobre todo cuando hay daños colaterales. No es fácil, cuando duele como si te echaran sal en la herida. Es muy fácil decir que seguiremos adelante, que todo pasará, que el agua volverá a su cauce, pero en realidad, adaptarse al cambio se limita simplemente a eso. Aferrarse o seguir adelante.

Cada uno necesitamos nuestro tiempo para reponernos,para volver a encontrarnos a nosotros mismos, para sentir lo que necesitamos sentir en ese momento. Antes de volver a incorporarte a la carrera, hay un tiempo de recuperación, y tras un periodo crítico saldremos fortalecidos del cambio.

Tal vez, tengas que adaptarte a una nueva vida. Tal vez haya cosas que no volverán a ser lo que eran. Tal vez, después de todo, ni siquiera te reconozcas ya que al final,es como si no te hubieras recuperado del todo,es como si fueras una persona nueva, con una nueva vida.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Muere una pequeña parte de nosotros.

Todo cambia un ritmo vertiginoso. Un día estás arriba,otro día estás abajo. Después, están esos días en lo que ocurre algo que lo cambia absolutamente todo. Una situación que rompe con tu antiguo yo para construir uno nuevo,marcado por la experiencia. Sin darnos cuenta, muere una parte de nosotros. 


Es algo más que crecer o madurar. Es cuando un suceso te obliga a adaptarte a la situación que se produzca nos guste o no. Es cuando por un momento no eres el mismo que eras ayer debido a todo lo que ha ocasionado el cambio. Estamos condicionados por los acontecimientos que vivimos,aunque a veces no seamos conscientes de ello. Una parte de nosotros se muere. Una parte de nosotros se va. 

Las pérdidas nunca han sido fáciles, ni siquiera cuando se trata de encontrarnos a nosotros mismos. Hay consecuencias emocionales. Aunque suframos esa pérdida,el mundo sigue sin nosotros. Las despedidas son duras. Decir adiós es difícil realmente sobre todo cuando nos hemos acostumbrado a una forma de vivir. La pérdida no desaparece,solo el paso del tiempo aligera su carga. 

Pero, dejamos pequeños trozos de nosotros mismos, pequeños detalles que conforman grandes días, recuerdos...cosas por las que nos recuerdan, incluso cuando nos hemos ido.

jueves, 10 de noviembre de 2016

La flor de loto, el caos y la destrucción

La flor de loto es casi una flor irrompible que resiste a las duras condiciones de su entorno, que resiste al tiempo y a pesar de todo sigue hermosa y fuerte a lo largo de los años. Es símbolo del desarrollo que representa renacimiento. Dicha flor se abre paso desde el fondo de la oscuridad del estanque en el que se encuentra, sube a la superficie del agua y se abre después de haberse elevado por encima de su nivel,s in mantener contacto ni con la tierra ni con el agua. Abre sus pétalos y realza su belleza ,sus cualidades. 


Nuestra adaptación a las distintas situaciones que la vida nos plantea, a veces puede asemejarse con la fuerza de esta flor. El futuro es impredecible,y de un día para otro puedes estar sumido en un verdadero caos. Un caos que intenta arrasar con todo lo que encuentra a su paso como nuestras ilusiones, nuestras ganas de luchar,nuestros sueños... 

No puedes escapar del caos. Una vez que te atrapa tienes que aprender a nadar entre sus turbias aguas,y salir a la superficie. Y no te queda otra opción que luchar,para no morir ahogado aunque en momentos flaqueen las fuerzas,aunque en momentos pensemos tirar la toalla. No sabemos cuánto tiempo durará el caos, lo que sí es seguro,es que una vez salgamos a la superficie, saldremos victoriosos, saldremos fuertes, saldremos como una flor de loto abriendo los pétalos, mostrando todas nuestras capacidades,irradiando luz propia.

jueves, 20 de octubre de 2016

El corazón de guerrero

En la Edad Media, los guerreros defendían grandes fortalezas, luchaban guerras por su patria o protegían a su amor verdadero. 

Enfundados en una gran coraza metálica y con espada en mano estaban dispuestos a adentrarse en beligerantes batallas. Con la coraza evitaban, protegiendo su cuerpo de cualquier contacto, un trágico final. 


Aunque los tiempos hayan cambiado, las personas seguimos utilizando corazas aunque sea distintas a las que utilizaban los guerreros por entonces. Nacemos inocentes,ingenuos, ilusos. A medida que nos hacen daño,construimos corazas. Corazas impermeables al dolor pero también al amor y a las cosas buenas que con ella no nos permitimos disfrutar. Una coraza,un muro,una venda. Al fin y al cabo todas cumplen la misma función: Protegernos. Pasamos dolor y así nos protegemos, con una gran coraza de la cual creemos que va a mantenernos sanos y salvos, ajenos a cualquier tipo de daño. 

Es normal que tras una mala experiencia,nos enfundemos en ella durante un tiempo. Las corazas son buenas para determinados momentos en los que necesitamos reponernos y recuperar la confianza perdida,pero solo eso,por un periodo de tiempo. Llevar una coraza siempre pesa demasiado,y al igual que con ella no traspasa el dolor tampoco traspasarán muchas cosas que nos producen felicidad.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Tendrías que estar loco para no leer siquiera un poco

Cada día me doy más cuenta de lo que supone leer, de lo que te aporta. Porque un libro, una lectura es mucho más que palabras entrelazadas, es más que una historia bonita que a veces te hace llorar o reír, es mucho más que eso. 

Es una puerta, una puerta a un nuevo mundo. A un mundo en el que jamás te dirán que no; un mundo lleno de fantasía, de ilusiones, de vivencias que a lo largo de las páginas te aportarán una gran cantidad de experiencias y de sabiduría. 

Una sabiduría que sin quererlo ver te da seguridad, te da las pautas para vivir una vida franca y feliz. Es por eso que me doy cuenta que jamás tenemos que dejar de leer, sino caeremos en una abismo de depresión.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Marionetas de la obsesión

Dentro de cada uno de nosotros existe una faceta muy clara dentro de la obsesión, todos somos obsesivos. 

Todos tenemos una debilidad, un deseo tan gran que puede llegar a la obsesión. Puede crear en nosotros una necesidad compulsiva de estar pensar las veinticuatro horas del día en eso. Muchas veces esa debilidad ese deseo obsesivo suele ser una persona, una persona a la que queremos, a la que apreciamos o simplemente alguien que crea en nosotros un sentimiento extraño que no podemos describir y del cual queremos saber más. Por eso nos volvemos obsesivos queriendo ver a ese alguien, queriendo hablar con él, queriendo saber más cosas de él. Pero siempre hay que tener cuidado porque una obsesión puede ser algo malo aunque a veces también puede ser algo bueno, ¿no?

Me quedo con la visión de que hay que luchar por las obsesiones seguirlas hasta conseguirlas y hacer de esa debilidad nuestra virtud, nuestro..

jueves, 15 de septiembre de 2016

Tiempos difíciles para los soñadores

La realidad nos consume. Nos consume los sueños. Nos arrebata las ilusiones. Nos dibuja un futuro desolador. 

Vivimos en tiempos difíciles para los soñadores. Cuando más soñamos,es durante la adolescencia. Creemos en grandes oportunidades, tenemos grandes objetivos. Tenemos la sensación de que vamos a comernos el mundo y realizar nuestros ideales. A medida que pasa el tiempo, la realidad colisiona contra nuestra arraigadas creencias. Hay gente que desiste en cumplir aquello que se ha propuesto realizar en la vida y otra que no pierde la esperanza. Algunos se consideran realistas, otros, en cambio se consideran soñadores. 

Quizás la capacidad de sobreponernos a todo, esas ansias de triunfar y esa ambición desbordada es algo que no deberíamos perder cuando dejamos atrás la etapa adolescente. No todo es fácil, la realidad está ahí para recordarte que sólo conseguirán los que se propongan aquellos que utilicen eficientemente sus recursos, aquellos que se sobrepongan a los miedos, a los que tengan ganas de luchar. 



No importa lo duro que lo intentes, siempre podrás hacerlo mejor. No importa si las circunstancias no parecen favorables ahora, tendrás que sobreponerte a ellas antes o después. No importa si se ha puesto un obstáculo en el camino que te hace esperar para continuarlo. Cuando no esté, podrás seguir. Caerás mil veces y tendrás que levantarte mil y una. Suena difícil y puede que dé algo miedo pero si no estás asustado,es que tus sueños no son lo suficientemente grandes.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Creadores de nuestra suerte.

Te levantas como cada mañana, cogiéndole aún más manía a esa canción. Sí, la que era tu favorita. La que te motivaba. La que te alegraba que pusieran de vez en cuando en la radio. Ahora no puedes ni escucharla por haberse convertido en la que te despierta todos los días. Ojalá no tuvieras que levantarte y poder retozar todo el día en la cama arropado por Morfeo. 

No sabemos ni siquiera que nos deparará el día. Si va a ser un buen día,si va a ser malo o simplemente un día a tachar en el calendario. Si vamos a tener suerte,o no. Mucha gente atribuye muchos de sus fracasos a factores externos como la suerte y sus éxitos,a factores internos como sus capacidades a la hora de ejercer una tarea por ejemplo. La suerte,al fin y al cabo no deja de ser subjetiva. 


Al final, todo depende del cristal con el que se miren las cosas. Si vemos el vaso medio vacío o medio lleno. De cómo nos hacemos grandes o pequeños en determinadas situaciones y retos que la vida nos plantea constantemente. Es cierto que corren tiempos difíciles para los soñadores, y aunque parezca desmotivante no es más que otro desafío. Si tienes un día malo, recuerda que no siempre amanece con el mismo cielo y que casi todo dependerá de nuestra actitud ante las cosas que tenemos que hacer frente. Quién sabe,hoy podría ser tu día de suerte.

jueves, 18 de agosto de 2016

La importancia del pasado

¿Hay alguna parte de tu pasado que te gustaría cambiar? ¿Alguna vez te han hecho esta pregunta? o simplemente ¿no ha pasado por tu mente en algún momento? 

Piénsalo por un momento. ¿Y si pudiéramos borrar un momento de nuestra historia que no nos agrade demasiado? ¿Cuál borrarías? El pasado es algo que siempre va a estar con nosotros, nos guste o no. No va importar que no mires atrás o que trates de evitarlo. Nos han hecho daño, y hemos hecho daño. 

El pasado está ahí para recordárnoslo a veces. ¿Qué oportuno no? Hay gente que reniega de él si ha tenido malas experiencias o reprime cosas que no le son agradables porque les causan dolor y lo que consiguen así es hacerse más daño. Al fin y al cabo, es absurdo. El pasado es una parte de nuestra historia, una parte de nuestra vida que no podemos borrar. Renegar de nuestro pasado, supone renegar de nosotros, no aceptar que hemos crecido. No por no querer ver algo o echar la mirada hacia otro lado no va a hacerlo desaparecer. 


Todos nos hemos equivocado. Aceptarlo significa crecer, madurar y ver de todos los errores que hemos aprendido, cuánto hemos crecido en cada situación. Cuando aceptas el pasado es como si te perdonaras a ti mismo. Cuando lo haces,es cuando sabes que puedes seguir aprendiendo. Si borráramos aunque fuera una mínima parte de nuestro pasado, no seríamos lo que somos hoy.

jueves, 4 de agosto de 2016

La evolución de los miedos

¿Recuerdas a qué le tenías miedo cuando eras pequeño cuándo no teníamos grandes preocupaciones o responsabilidades? Tal vez le tenías miedo a la oscuridad, o creías que había monstruos debajo de la cama. 


Cuando crecemos, nuestros miedos inevitablemente crecen con nosotros. Ahora los miedos son otros como fracasar, encontrarnos solos o a sufrir la pérdida de una persona querida. Es natural sentir miedo, es una forma de protegernos,de advertirnos de un riesgo o de una amenaza. En este sentido, podría decirse que es positivo tener miedo porque en cierto modo nos mantiene en un estado de alerta ante determinadas situaciones. Pero, por otra parte,el miedo se convierte en un verdadero problema cuando empieza a tomar el control de nuestras vidas, cuando acabamos actuando dirigidos por él. 

Cuando esta emoción maneja nuestras vidas,si es que un motivo para empezar a sentir auténtico terror porque acabaremos por no ser nosotros mismos,dejando la toma de decisiones a una emoción descontrolada. Al final de cada día,nuestros miedos siguen ahí pero hemos de luchar contra ellos continuamente. Nuestros temores crecen y cambian a medida que crecemos pero nuestra experiencia y nuestras armas para luchar contra ellos también.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Deshacerse de los celos

Nadie que ame está libre de los celos. Y tampoco de la infidelidad. Aquel que se ve engañado por su pareja, casi siempre reacciona celoso. Así que tampoco aquí nadie se ve inmune ante ellos en su vida. Los celos pueden ser como una fiebre.


Constantemente pasan por la cabeza las mismas imágenes: uno ve cómo su pareja se abraza a otra persona, cómo la ama, cómo se muestra más cariñosa y alegre con ella... Hace cosas con el otro individuo que no había hecho con uno. Independientemente de que se acierto o no, uno no consigue librarse de esas imágenes, que llevan al odio, a la envidia y a dudar de uno mismo.

Esa parte oscura del amor corresponde a la sensación de que nos han robado algo y de que, al hacerlo, alguien a quien amamos nos compara con otra persona y, en esa comparación, salimos mal parados. Es consecuencia del miedo a no poder competir con el otro y, de alguna forma, a sentirse indefenso, pues una gran parte de lo que sucede tiene lugar a nuestras espaldas, esto es, sin que nosotros estemos presentes, lo que viene a significar una amenaza elemental. Así reacciona nuestro cuerpo en ese momento: se prepara tanto para la lucha como la huida.

Y la central de mando en el cerebro pone en marcha una reacción en cadena: coloca al organismo en situación de alarma, las glándulas suprarrenales tienen que descargas más adrenalina, nuestra hormona de protección, el corazón late más rápido, el cerebro y los músculos son abastecidos con más oxigeno y un sudor frío cubre el cuerpo.

En la mayoría de las personas, desaparecen las ganas de comer, pero otras también reaccionan comiendo desmesuradamente para compensar el amor perdido.

Por regla general, los chicos celosos tienden a ser agresivos, incluso agrediendo al contrincante o causándole otro tipo de daños, tienden a ser muy rígidos y se cierran como una ostra cuando se les hace daño. Las chicas en cambio, suelen actúan con astucia, tejiendo intrigas contra "la persona intrusa". Pero también parece que las mujeres perdonan antes una infidelidad, porque para ellas, la unión sentimental suele ser lo más importante; "juntan" allí donde parece que no hay nada que "juntar". 


La causa principal de los celos excesivos suele ser la falta de autoestima, de autovaloración. Así, una buena dosis de autoestima protege contra sentimientos autodestructivos. Y para que esto resulte, es la adolescencia donde se colocan los principales fundamentos.

Si nos encontramos en una situación de celos, debemos ser, en primer lugar, buenos con nosotros mismos. No debemos cometer el error de intentar autoconvencernos de que no nos quiere nadie o de que todo el mundo nos señala con el dedo. Tampoco intentar reprimir los celos, sino comprenderlos. Nadie pasa por esta vida sin heridas.  Desahogarse tranquilamente dejando, si es necesario, correr las lágrimas. Eso ayuda más que el tramar algo contra el inevitable adversario.

Hay que hacer cosas que nos gusten y que nos distraigan: deporte, ir al cine con los amigos, leer un libro, planificar las próximas vacaciones o visitar familiares en otra ciudad. En definitiva, ¡tú eres la persona más importante en tu vida! 

jueves, 28 de julio de 2016

El efecto Pigmalión o cómo las expectativas influyen en los resultados

Hay un fenómeno psicológico conocido como "efecto Pigmalión" o profecía autocumplida. Dicho efecto consiste básicamente en que nuestras expectativas influyen en nuestro comportamiento, de tal manera que nuestra forma de pensar es la que provoca el resultado que esperábamos.

¿Quién no ha "vaticinado" lo que iba a ocurrir antes de que sucediera? En cierto modo, nos sugestionamos a nosotros mismos. A veces pensamos que mañana será un día complicado y acaba siéndolo por la sencilla razón de que nuestro pensamiento acaba afectando a nuestro comportamiento, a nuestra manera de actuar. Sugestionamos a nuestra mente con ideas acerca de como creemos que es la realidad y a su vez actuamos acorde a estas ideas, haciendo que finalmente se cumplan nuestras "predicciones".


En algunas ocasiones, somos víctimas de nuestro pensamiento y el efecto Pigmalión acaba por repetirse una y otra vez. La profecía autocumplida no tiene porque ser negativa, ya que en vez de condicionarnos para actuar de una manera "negativa"¿por qué no hacerlo de una manera positiva? 

Einstein, una vez dijo: "No pretendas obtener resultados diferentes haciendo las cosas de siempre". ¿Cómo pretendemos no caer en la profecía autocumplida si siempre pensamos de la misma manera y actuamos dirigidos por la misma forma de pensar?

jueves, 21 de julio de 2016

Maniáticos del control

Tener controladas las cosas de nuestra vida, nos proporciona seguridad. El control, proporciona estabilidad. 

La realidad, es que todo es tan sumamente volátil y efímero, que es imposible controlarlo todo. Cuando se incorporan nuevos elementos a la acción, cuando colisiona lo imprevisto contra todos nuestros pronósticos, entra en juego la duda. Cuando se pone un obstáculo en nuestro camino, aferrarnos a nuestra misma manera de comportarnos, a nuestras expectativas, nos produce una tensión de querer controlarlo todo y seguir nuestro plan sí o sí.

Sin embargo, las nuevas circunstancias, piden un cambio de rumbo o simplemente, que tengamos paciencia. Esperar llegar a nuestras metas a través de un camino recto implica que nos frustremos cada vez que aparece un obstáculo. 


Para conseguir nuestros propósitos, necesitamos flexibilidad, reconocer que hay veces que no merece la pena destruir los obstáculos para en lugar de ello, bordearlos y seguir avanzado. 

Ante la duda, ante la incertidumbre, podemos optar por dos opciones: Resignarnos, o aceptar la realidad. Una vez la aceptamos, somos conscientes de que aquello a lo que aspiramos es duro y difícil. Reconocemos lo que sentimos. Cambiamos la idea de una incertidumbre negativa por la de una espera que finalmente, nos servirá para aprender.

Una vez reconocido y aceptado la realidad, se potencia nuestra seguridad, nuestra confianza en nosotros mismos, nuestras ganas de avanzar, nuestras ganas de seguir luchando.

viernes, 24 de junio de 2016

Retrospectiva de un viaje

Un viaje de miles de kilómetros, comienza con un primer paso. "Un viaje es una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte, que nos es ofrecida en el interior de la otra." Al menos eso decía el escritor francés Paul Morand. 

¿Y qué mejor que empezar un viaje ligero de equipaje? Si nos trasladamos de un lugar a otro y empezamos de cero, ¿para que cargar con cosas innecesarias? Si es una nueva vida dentro de la que ya tenemos,es momento de ir guardando en la maleta aquellas cosas que hemos aprendido en viajes anteriores y desechar nuestros miedos o viejas actitudes que no nos aportan nada positivo.

Un viaje, es una oportunidad de renovación, una oportunidad de aprendizaje, un proceso de maduración. Puede que no seas muy aficionado a romper con la comodidad y la estabilidad de permanecer siempre en un mismo sitio, pero una vez que emprendes un nuevo camino acabas viendo las cosas de una manera muy distinta si aprendes a valorarlo. 

No sabemos que nos deparará nuestro viaje, pero podemos dar por seguro que cada experiencia que adquiramos en el camino será única y por mucho que la expliquemos o tratemos de contarla a los demás, no seremos capaz de trasmitir todo aquello que nos ha marcado en nuestro particular trayecto. 

Al igual que no sabemos que puede sucedernos en un viaje, tampoco sabemos que personas van a acompañarnos, a dejarnos o impactar en nuestra vida de la manera más profunda y hay veces que puedes llevarte gratas sorpresas. 



Después de un viaje, parece que la manera de ver las cosas que tenías antes cambia completamente y acaba moldeándote en función de lo vivido. Sin embargo, al principio, en el momento de partir da algo de vértigo o tenemos una gran expectación por todo aquello que nos deparará cada día. Una vez que embarcas un viaje, sabes que es una nueva oportunidad de conocer,de aprender,de crecer.

jueves, 23 de junio de 2016

Lucha de leones.

Nos proponemos metas. Tenemos sueños, objetivos por cumplir. A veces se ven bastante claros, y otras, sin embargo, se vislumbran bastante borrosos.

En ocasiones, el camino resulta ser tedioso. Tanto, que nos replanteamos si estamos avanzando por el correcto. Lo cierto es que, ninguna meta que se precie o algo que verdaderamente merezca la pena se torna fácil. Siempre hay obstáculos. Algunos que ni siquiera te habías planteado. Finalmente si aquello por lo que luchas merece la pena, encuentras la manera de sortearlos. 


¿Quién dijo que iba a ser fácil? El mero reto de superarnos a nosotros mismos y a las dificultades que se nos presentan, hacen que nuestra particular y añorada meta se vuelva más atractiva. Las opciones son simples: tirar la toalla o seguir adelante. Es cierto, que hay momentos en los que no las tenemos todas las de ganar con nosotros, pero al final acabamos encontrando la manera de hacerlo, no importa cuánto tiempo necesitemos.

La clave para lograr nuestros deseos está en la perseverancia, en el esfuerzo. Una vez hemos alcanzado la meta propuesta, el valor no se encuentra en la coronación de nuestra particular cima, sino en todo lo que hemos aprendido y como hemos ido evolucionando mientras hemos luchado por ello.

Si alguna vez, te das cuenta de que no es la meta que querías conseguir o no te has convertido en quien querías ser, siempre puedes volver a empezar.

jueves, 9 de junio de 2016

Ensayo y error

Como seres humanos, es normal que sintamos dolor. A veces desearíamos no tener que hacerlo y desquitarnos de él pero al menos es señal,de que estamos vivos. 

Hay veces que pasamos por cosas que ojalá no tuviéramos que pasar y nos preguntamos por qué somos nosotros los que tenemos que vivir tales desagradables acontecimientos. Conforme vas creciendo creo que te vas dando cuenta que lo que al principio es dolor acaba convirtiéndose en madurez, en hacerte más fuerte y a saber reaccionar a determinadas situaciones en las que nos ponen contra las cuerdas. 

Lo fácil, sería poder tener un botón que arrasara con todo nuestro dolor, que nos permitiera un borrón y cuenta nueva. Eso sería lo idóneo, pero a fin de cuentas no dejaría de ser una forma de huir.



Puede que nazcamos expuestos al dolor o que a veces nos sintamos vivos con él, pero si no existiera quizás no nos sentiríamos reales porque cada vez que repetimos un mismo error, cada vez que tropezamos con la misma piedra, uno se siente bien cuando deja de hacerlo.