jueves, 12 de mayo de 2016

Contrareloj: El tiempo se nos está acabado

En algún momento de nuestras vidas,algún conocido,familiar o amigo nos ha advertido del gran valor que tiene el tiempo. 

¿Quién no ha escuchado la expresión "El tiempo es oro"? El tiempo goza de un valor incalculable, tanto es así que es una de las pocas cosas en esta vida que no podemos comprar. 

Una vez perdido,no se puede volver a recuperar. Aprovecha bien cada minuto,cada segundo y replantéate si realmente merece la pena emplear tu tiempo en una determinada cosa u otra.

Todo tiempo bien aprovechado es una fuente de riqueza. Ya lo dijo Benjamin Franklin, "no dejes para mañana aquello que puedas hacer hoy". 


Cuando dejamos de hacer algo,es por inseguridad, por temor a lo desconocido, por miedo a que lo que hagamos nos duela demasiado y no seamos capaz de afrontar ese dolor. Entonces por un momento la duda emerge de nuestras mentes. "Y si...", "¿Qué hubiera pasado si...?".  No podemos negarlo, hay cosas que dan miedo, mucho miedo. Podemos tomar una decisión equivocada y estropear algo estable...o no...¿Quién sabe? 

Quizás en eso consiste aprovechar el tiempo, en equivocarse y aprender de nuestros errores. En arriesgar y no quedarnos con la duda sobre que habría pasado si hubiéramos actuado de una determinada manera. De levantarnos tras una caída. De seguir luchando. Porque al final, es mejor saber que preguntarse. Es mejor cometer un error enorme y aprender de él que ni siquiera haberlo intentado.

viernes, 6 de mayo de 2016

No esperes ganar sin competir

Somos inconformistas. Somos competitivos. Tanto si te gusta jugar como si no, más vale que te prepares para ello.

Hay veces que la vida es como una carrera de fondo. En la meta se vislumbra aquello que deseas con todas tus fuerzas. En esta carrera tienes que ganar. Olvídate de aquello de "lo importante es participar". Quién dijo esta frase quizás buscaba consuelo al no haber conseguido lo que quería. Puedes quedarte sentado mirando jugar a otros o arriesgar y empezar a jugar.

Si crees que la competición es ajena a ti te equivocas. Competimos por ser el mejor en algo, por alcanzar nuestros objetivos, por conseguir nuestros sueños.



Lo malo de las competiciones es que a veces sacan lo peor de uno mismo. La humildad se transforma en inseguridad y el esfuerzo se transforma en obsesión. Lo bueno de las competiciones es que nos incitan a luchar por aquello que queremos conseguir. Lo malo es que si no conseguimos aquello que tenemos en mente después de haber luchado por ello podemos caer en la frustración. Lo bueno,es que puedes levantarte y seguir intentándolo.

Esto,ya supone una forma de haber ganado ya que las victorias se cuentan por el número de veces que hemos conseguido levantarnos.Una vez que te levantes,no te detengas porque la competición continúa.

viernes, 29 de abril de 2016

Aventurarse a dar el gran salto

Nacemos indefensos. Nacemos sin saber valernos por nosotros mismos. 

Necesitamos que alguien nos proteja y nos cuide en un mundo desconocido hasta entonces. Nos protegen de todo aquello que puede hacernos daño hasta que tenemos que aprender a volar solos.



Llega un momento en nuestras vidas en las que tenemos que aventurarnos a dar el gran salto. Entonces,iniciamos nuestro camino. Un camino lleno de fascinación por todo lo nuevo,de errores a repetir,de sentimientos jamás experimentados, de altas expectativas y de golpes contra una cruda realidad. Así forjamos nuestro camino. Aprendiendo a base de errores y luchando con nuestros miedos internos. 

Pero hay veces,que para evitar el dolor que nos causa este aprendizaje,levantamos muros. Muros que levantamos con nuestras manos. Muros que creemos que nos protegen y en realidad nos hacen vulnerables. No se puede vivir entre muros y aunque la vida sea un caos tienes que decidirte.O quedarte dentro de ellos o saltarlos. Hay algunos que son muy peligrosos saltarlos y no sabemos que hay detrás de ellos pero a veces merece la pena por ver las maravillosas vistas que esconden.

sábado, 23 de abril de 2016

La felicidad, ¿necesaria para vivir?

Ya much@s habréis adivinado la identidad del hombre que está leyendo el periódico; aunque no lo parezca y os cueste creerlo, se trata ni más ni menos que del actor Keanu Reeves. 

Proviene de una familia problemática. Su padre fue arrestado por tráfico de droga cuando él tenía 12 años y su madre era stripper. Su familia se mudó a Canadá y ahí tuvo varios padrastros. 

Vio cómo moría su novia en un accidente de tráfico, pero anteriormente a eso ella perdió el bebe que estaba esperando, incluso estaban a punto de casarse. Desde entonces Keanu evita las relaciones serias y no quiere tener hijos. 

Keanu es una de las pocas estrellas de Hollywood que no poseen una mansión, incluso no tiene contratados guardaespaldas ni viste con ropa cara.
"Vivo en un piso, tengo todo lo que necesito a todas horas... ¿Por qué iba a vivir en una casa vacía?
Uno de sus mejores amigos, River Phoenix (el hermano de Joaquín Phoenix), murió de sobredósis. Ese mismo año Keanu fue arrestado. 
Su hermana pequeña tuvo leucemia. Hoy afortunadamente está curada, y lo que pocos saben es que él donó el 70% de sus ganancias de la película Matrix a hospitales que tratan dicha enfermedad. 


En uno de sus cumpleaños, fue a una pequeña pastelería y se compró una tarta que empezó a comerse solo. Cuando se le acercaron unos fans, habló con ellos y les ofreció un trozo. Cuando le preguntaron que por qué estaba siempre melancólico, contestó:
"Tú necesitas estar feliz para vivir, yo no."

miércoles, 20 de abril de 2016

La travesía de los corazones soñadores

¿Nunca has imaginado como sería tu vida dentro de unos años? Es curioso, que con el tiempo nos damos cuenta que quizás la idea de nuestra particular visión de futuro difiere bastante con la realidad. 

Todo cambia a un ritmo vertiginoso, tanto que a veces da realmente miedo. Y nada, es como te esperabas. Incluso, hasta los sueños, nuestras propias motivaciones personales o metas a conseguir pueden cambiar. Lo único que permanece, es el camino que tenemos que recorrer para alcanzar nuestros más anhelados deseos.

A veces el trayecto, se torna duro, teniendo así que hacer frente a los obstáculos que se nos presentan. Hay momentos en los que nuestras fuerzas no son las mismas que cuando iniciamos el camino y vislumbramos nuestra meta algo más lejana de dónde quizás se encuentra en realidad. Puedes hacer un alto en el camino, tienes permitido caerte, pero si de verdad quieres llegar a la particular cumbre que te has propuesto conquistar, estás obligado a levantarte.



Nuestro viaje acaba convirtiéndose en una lucha constante contra nosotros mismos. Nadie dijo que fuera fácil, pero nada es imposible si de verdad se lucha por algo en lo que realmente crees.

Nunca está de más alzar la vista atrás para ver todo el camino que hemos recorrido hasta entonces y ver así cuán lejos podemos llegar. Una vez hemos conseguido alcanzar la cumbre, te das cuenta que lo más importante no ha sido llegar a ella, sino todo lo que te ha supuesto el viaje para coronarla.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Cuando la realidad supera a la ficción

Las películas logran transportarnos a otros mundos. Las películas, nos hacen reflexionar, nos hacen pensar, nos hacen vivir la historia de un personaje, nos tocan la fibra sensible, nos evaden de la realidad. Hay veces que llegan a ser realmente inspiradoras, tanto, que nos hacen emerger nuevos pensamientos o visiones acerca de nuestra vida o de nosotros mismos. 

El 28 de Diciembre de 1985,los hermanos Lumière proyectaron la salida de los obreros de una fábrica francesa en Lyon, la demolición de un muro, la llegada de un tren y un barco saliendo de un puerto. Ese momento, marcaría un antes y un después en la historia. Se había creado el cine, y como consecuencia de ello, se rodaron innumerables películas. Así, el cine se convirtió en el séptimo arte. 

Hasta la fecha, en el mundo se han producido millones de películas y con ellas se han narrado millones de historias. Historias basadas en los típicos cuentos que nos han contado cuándo éramos pequeños, historias que desde un principio sabíamos como iban a acabar o historias que nos descolocan con un inesperado final. 



En la vida real, los finales felices son escasos y lejanos entre sí. Quizás por eso necesitamos las películas, para recordarnos que pese a todo, las cosas menos pensadas pueden surgir en los sitios menos probables.

Hay veces que nuestra vida se torna como una película, pero en lugar de ser un mero espectador tomamos el papel protagonista. Vivimos el guión que poco a poco vamos escribiendo con nuestras decisiones, con nuestros aciertos,con nuestros errores. Y nos sorprendemos cuándo nos sucede algo inesperado, o cuando rompemos con el guión,cuando la vida real supera con creces a la ficción.

lunes, 21 de marzo de 2016

El beso sujeto a la moralidad

El beso es un acto que ha formado parte de la historia de la Humanidad, tan antiguo que cuenta con más de dos mil años de vida. Manifiesta cariño, afecto, veneración, amor... 
Los poetas han cantado sus deleites y toda su gama de diferentes emociones. Los artistas se han inspirado en ellos para componer muchas obras de arte.... Y en el cine se han reflejado todas sus formas.
El beso maternal y filial simboliza la máxima pureza y afecto. El que corteja a una dama, en la mano, es muestra de respeto. El de los enamorados demuestra ilusión y amor. El dado en el sacerdocio, acatamiento y humildad.


Pero este modo de expresar un sentimiento íntimo no se ha exteriorizado siempre igual, ni con la misma vehemencia. En la Florencia de 1675 había un tratado donde estaba escrito que el beso de la época consistía en que el enamorado asía con fuerza las orejas de su novia, al mismo tiempo que la besaba. Los esquimales, los chinos, los papúes, los indígenas de Nueva Guinea, de Australia y de muchas regiones de África demuestran su cariño de un modo más curioso, dado que ahí no se besa. La máxima demostración de cariño es... ¡frotarse las narices!

En Japón el beso está prohibido por costumbre y por religión, no es de extrañar que cuando se expuso El beso de Rodín en 1924, se hiciera... ¡detrás de un biombo!

En la misma América, aunque muchos os asombréis, fue donde se realizó una gran campaña contra el beso por un bacteriólogo, escudándose en millones de microbios y recalcando que es antihigiénico, que no debe besarse, ni a los niños, ni a los padres, ni a nadie, por las enfermedades que ello puede contagiar. Sin embargo, un profesor alemán se afanó en demostrar lo contrario, y afortunadamente la costumbre perdura.



Antaño fue señal de afecto y muestra de acatamiento y cortesía, aunque hay algunos ejemplos de lo contrario en la historia. Los asesinos de César le besaron al herirle o el mismo Judas besó a Jesús en el momento que iba a entregarle a sus verdugos. En el Libro de Job se menciona que los idólatras del Sol y de la Luna dirigían sus besos hacia dichos astros. Según Cicerón, en Roma se besaban las imágenes de los dioses. Y la Iglesia Católica considera el beso como una parte esencial de su liturgia.

En la Edad Media se llamaba "beso feudal" al que el señor daba a su vasallo cuando éste le rendía pleitesía de homenaje. "De reconciliación" es el de los enemigos en señal de reanudar la amistad; "de la fe" es el que se dan los que ejercen la hospitalidad; "de paz" hace referencia a la íntima unión cristiana entre los fieles y la pureza de costumbres de los primeros siglos y "esponsalicio" al que se dan los recién casados.

Fuente:  Vida conyugal y sexual, de Federico Corominas.