miércoles, 16 de marzo de 2016

La filosofía de la hormiga

A pesar de ser diminutas en relación a la complexión humana, las hormigas pueden levantar cincuenta veces su propio peso. Este pequeño insecto que tiene una gran capacidad de resistencia, posee una gran perseverancia. Las hormigas nunca se rinden. Si ellas se han propuesto ir por un lado y tratamos de detenerlas; ellas buscarán otro camino para continuar. 


Para alcanzar nuestros propósitos o nuestros sueños, quizás debemos seguir la filosofía de la hormiga, nunca rendirnos buscando todas las maneras posibles para llegar a aquello que queremos conseguir. A parte de ser perseverante, las hormigas durante el verano piensan en la fría estación del invierno. Recogen y almacenan la comida del verano para hacer frente a la dura estación invernal. 

No podemos ser tan ingenuos de pensar que el verano durará eternamente, es decir no podemos creer que siempre todo nos va a ir bien y actuar sin pensar en las consecuencias. Vivimos en una sociedad cambiante en la que hoy puede ser seguro, mañana puede no serlo. Por ello es importante es ser realista, y pensar con cabeza de cara al futuro.

Otro aspecto a destacar de estos diminutos insectos es que durante el invierno piensan en el verano. Las hormigas después del gélido invierno volverán a salir a la luz del sol. Así como el verano no dura eternamente, el invierno tampoco. 

Si de verdad quieres conseguir algo,se perseverante,se consciente de que ni las buenas rachas ni las malas duran para siempre y que con trabajo y esfuerzo, todo se consigue.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Heridas y cicatrices

Los accidentes ocurren. Como consecuencia de ello, nos hacemos heridas. Cuánto más profunda es la herida, más cuidados necesita. Limpiamos la herida, cerramos el corte, desinfectamos, la cubrimos para evitar que se infecte para que pueda finalmente, cicatrizar. 

Con las heridas emocionales pasa exactamente lo mismo, a diferencia de que estas no las apreciamos a simple vista. Cuando nos hacemos daño de verdad y parece que la herida no termina por cicatrizar o no sana correctamente, tenemos que ahondar en ella. Cuando esto sucede, hay veces que el dolor se vuelve insoportable. Nos volvemos vulnerables, y la recuperación es dura. La gente de tu alrededor puede escucharte, entenderte, estar a tu lado... pero al fin y al cabo, la recuperación la haces tú solo. 

El tiempo en que la herida cicatrice, dependerá de cuan grande sea esta. Hay heridas que tardan en cerrarse, y hay otras que no lo hacen del todo. Cuando finalmente la herida se cierra, se forma una cicatriz. El dolor finalmente se ha ido, pero la cicatriz permanece.


La cicatriz es como la marca del duelo, la señal de que has superado todo aquello que creías que no ibas a poder superar,es el signo de sobreponernos a todo aquello que un día, nos volvió vulnerables. 

Cuando vuelvas a tener heridas, recuerda tus viejas cicatrices, esas que te han hecho más sabio y fuerte, esas que te han enseñado que tarde o temprano, que la herida termina por cicatrizar, que el dolor acaba por irse.

viernes, 12 de febrero de 2016

La ironía en el mundo en que vivimos

Pawel Kuczynski es un ilustrador de 36 años natural de Szczecin (Polonia). 

Se graduó en la Academia de Bellas Artes de Poznan con una especialización en gráfica. Desde el 2004 ha publicado sus dibujos e ilustraciones en las páginas de las más prestigiosas publicaciones del este de Europa, como la Gazeta Wyborcza o el Pulse of Bussines entre otras. Por tanto, no es de extrañar que gracias a sus caricaturas e ilustraciones haya ganado la friolera cantidad de 92 premios nacionales e internacionales . 

 «Para mí, la ilustración es un idioma y para nosotros, los ilustradores, ésta es una etapa muy buena» 

 Su obra persigue una crítica social, cuestionando la sociedad actual, la política y los gobiernos, los medios de comunicación, el trato al medio ambiente y por supuesto la economía.

La ironía y la sencillez de sus ilustraciones son inspiradoras, con tan solo lápiz, acuarela y pintura declara Kuczynski que su intención es  plasmar en dibujos sus observaciones sobre la condición humana, además de su convencimiento pleno de que los artistas pueden ser capaces de cambiar todo cuanto les rodea. 















































Más sobre este artista en su página personal: www.pawelkuczynski.com/ o su página de Facebook.

martes, 26 de enero de 2016

Empezar de cero

Empezar de cero. ¿Quién no se ha planteado muchas veces volver a empezar? 

Empezar de cero es plantearse una nueva etapa, una nueva forma de hacer las cosas, reinventarnos a nosotros mismos y rediseñar todo lo que hemos hecho hasta el momento. Empezar de nuevo, implica provocar una ruptura con una parte de nosotros mismos o de nuestra vida.

Hay personas que afrontan los cambios de una manera más serena,mientras que otras son más reacias a ellos. Si nos adaptamos al cambio, si empezamos de cero,es para sobrevivir. Generalmente, los cambios implican romper con aquello que estaba establecido y no es cómodo tener que adaptarse una y otra vez sobre todo cuando estamos acostumbrados a algo.


Empezar de cero no significa tirar todo a la basura, ni escribir una hoja en blanco. Partimos de una base y siempre podemos empezar a escribir a partir de un párrafo escrito. Con la entrada de un nuevo año, nos marcamos propósitos con la intención de apartar aquello que no nos gusta de nuestras vidas. 

Con solo un cambio numérico en el calendario, tenemos la esperanza de cumplir todo lo que nos hemos propuesto, ante un aparente cambio de actitud que ha surgido entre el último segundo del año y el primero del año que entra. Acabamos utilizando los años nuevos como razones. 

¿Acabamos cumpliendo algo de lo que nos hemos propuesto? No es malo querer cambiar todo aquello que no nos gusta de nuestras vidas, pero hay que recordar que nuestra felicidad depende de nuestro amor propio,de nuestras acciones, no de un día en el calendario.

viernes, 8 de enero de 2016

La generación que pedía permiso a los padres; y pide permiso a los hijos

Me encontré con este escrito y me llamó tremendamente la atención, ya aviso que no es mío (abajo dejaré el autor y la referencia a la fuente) pero si lo he incluido en el blog ha sido porque puede hacernos reflexionar. Ya aviso que si estoy espeso de ideas y veo algo que a mi juicio, merezca la pena compartir, lo traeré pese a no ser de mi cosecha.

Siempre se ha dicho que cuando se mire al pasado, solo debe hacerse para extraer lecciones de la experiencia, y la diferencia de generaciones está muy involucrada hasta tal punto de chocar y ser irreconciliables, en apariencia.

Hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela. Se levantan irritados, pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono, viendo tele o conectados a la Internet. No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos ponen un dedo en nada que tenga que ver con 'arreglar algo en el hogar'. 
Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles 'defectos' a sus padres, a los cuales acusan a diario de “sus traumas”. No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres, pues consideran que ya lo saben todo. Hay que darles su 'semana' o mesada, de la que se quejan a diario porque -'eso no me alcanza'-. Si son universitarios, siempre inventan unos paseos de fin de semana que lo menos que uno sospecha es que regresarán con un embarazo, cayéndose de borrachos o habiendo fumado un churro de marihuana.  
 Definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada vez más, pues aún el dí a en que consiguen un trabajo hay que seguir manteniéndoles. Me refiero a un segmento cada vez mayor de los chicos de capas medias urbanas que bien pudieran estar entre los 16 y los 24 años y que conforman a la ya tristemente célebre Generación de los NINI’S, que ni estudian ni trabajan, ó estudian y trabajan con todo el pesar.  
 ¿En qué estamos fallando? Para los nacidos en los cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado era que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tenían que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos; algunos fueron limpiabotas y repartidores de diarios; otros llevaban al taller de costura la ropa que elaboraba nuestra madre o tenían un pequeño salario en la iglesia en donde ayudaban a oficiar la misa cada madrugada.  
Lo que le pasó a nuestra generación es que nosotros mismos “elaboramos un discurso” que no dio resultado: '¡Yo no quiero que mi hijo pase los trabajos que yo pasé!'. Usted por que tiene lo que tiene…? Pues por que le costó su esfuerzo… muchos sacrificios, y así es que aprendimos a valorar los esfuerzos de nuestros padres al ”ver y compartir” su esfuerzo, en lugar de “ocultarlo” y aparentar que todo es “color de rosa” en la vida. Sin embargo, nosotros acostumbramos a nuestros hijos a recibir todo por obligación.  
 Nuestros hijos nunca han conocido la escasez en su exacta dimensión, se criaron desperdiciando, a los 10 años ya han ido a Disney World dos veces, cuando nosotros a los 20 no sabíamos lo que era tener un pasaporte. El 'dame' y el 'cómprame' siempre son generosamente complacidos y ellos se han convertido en habitantes de una pensión con todo incluido, (TV, DVD, Equipo de sonido, Internet y comer en la cama, Recogerle el reguero que dejan por que siempre se les hace tarde para salir, etc…) y luego pretendemos que nuestra casa sea un hogar… o exigimos o preguntamos, por que nuestros hijos se aíslan, no comparten con nosotros, ya que cualquier cosa es mejor que sus padres o una actividad familiar.  
 Quien les suministró todo eso a nuestros hijos…NOSOTROS MISMOS, SOLITOS Y SABIENDO QUE NO ESTABA BIEN. Al final se marchan al exterior a la conquista de una pareja y vuelven al hogar divorciados o porque la cosa 'se les aprieta' en su nueva vida. Los que tienen hijos pequeños, pónganlos los domingos a lavar los carros y a limpiar sus zapatos… a ganarse las cosas. Un pago simbólico por eso puede generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar. Víktor Frankl dice que “lo que hace falta es educar en el amor al trabajo (creativo)”. La música metálica, los conciertos, la tele, la moda y toda la electrónica de la comunicación han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó, y ellos se aprovechan de nuestra supuesta des-información para salirse con la suya; ya que ahora los patos le tiran a las escopetas, pues ahora somos padres ignorantes con hijos informados –mal- pero con información al cabo. Será cierto que: 

“Somos la generación que pedía permiso a los padres; y pide permiso a los hijos...?”  
 Estamos forzados a revisar los resultados, si fuimos muy permisivos o si sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las domésticas maestros, y en un medio ambiente cada vez más deformante y supuestamente por nuestro cargo de conciencia de no tener mucho tiempo con ellos, subsanarlo con cosas materiales. NUNCA ES TARDE PARA CAMBIAR.

Fuente: Sandrino de la Selva, ¿Estamos criando vagos? 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Tribus Urbanas

En los últimos tiempos se ha desatado una modalidad entre los adolescentes de agruparse en lo que denominamos “Tribus Urbanas”, agrupándose por el tipo de personalidad que se refleje. 

Sin la más mínima intención de juzgar a nadie, quiero hacer una breve reseña de las tribus más populares: 

Los Emo: un grupo de adolecentes que aparentemente odian todo de la vida incluyéndose a ellos mismos. Por lo general los Emo han tenido una infancia traumática y dolorosa, viviendo tristes escenas de maltrato de sus padres, han vivido un divorcio espeluznante o han sufrido la muerte de alguien querido. 

Los Emos se distinguen por el uso de ropas de color oscuro, preferiblemente negra, delineador en los ojos de color negro, y uñas color negro. Cabello largo, uso de percings en cualquier lugar del cuerpo. 

Si un Emo se enamora podría convertirse en peligroso, ya que predican que son capaces de dar su vida por amor, idolatran esa persona y la saturan de llamadas y visitas. De ahí el término “Emo love”.  
Los Nerds: son un grupo de adolescentes que son extremadamente estrictos con ellos mismos, son perfeccionistas y solo viven el futuro, no el presente, ellos se preocupan bastante por sus estudios, se trazan metas y se esfuerzan para alcanzarlas. 

Todo parece ser perfecto, pero los Nerds no viven la vida, no suelen divertirse, su característica es siempre formales, uniformados perfectamente, visten casi igual siempre, no tienen sentido de la moda ni de la comodidad. 

Dicen que no les interesa relacionarse con el sexo opuesto, alegando que no tienen tiempo para problemas personales.

Los Deportistas: son aquellos que les encanta el deporte, obviamente practican un deporte y lo hacen el centro de su vida. Suelen ser my tercos y egocéntricos, sin embargo se colocan metas y siempre las llegan a cumplir. 

También son muy sociables. Su vestimenta es siempre a la moda y son juguetones, pero a la vez formales. 

En el amor son muy superficiales y les encanta impresionar a as chicas. 

Los Artistas: son música, viven con la música, ellos siempre cargan con su ipod o mp4 les encantan escuchar música y tararearla.

Generalmente tocan un instrumento musical, pero también suelen ser buenos en pintura, animación, video o cualquier vertebra del arte.

Siempre inventan algo nuevo, son muy creativos, pero a la vez supersticiosos. Su vestimenta es única, crean su propio estilo. 

Suelen ser románticos y creen en el amor eterno, no olvidan a su pareja fácilmente pero pueden llenar el vacío con otra sin ningún tipo de remordimiento. 



Pero estos cuatro tipos de tribus pueden derivar todos tantos que son mezcla de uno y de otro, de manera que podemos encontrar a alguien que sea producto de alguna combinación. Por ejemplo, mi amigo Javier es: 60% Artista, 20% Deportista y 18% Emo y 2% Nerd. 

Si un adolescente es resultado de una combinación de Emo y Artista es llamado Punk. 

La lista es muy diversa, lo importante es que cuando decidas unirte a una tribu, lo hagas convencido de que es lo que quieres reflejar y no lo hagas por complacer algún amigo.

martes, 13 de octubre de 2015

Ser adulto está sobrevalorado

Es una contradicción pero, cuando somos pequeños y estamos viviendo nuestra más dulce infancia alejados de la realidad cotidiana queremos ser mayores, queremos hacer lo que vemos que los adultos hacen mientras que a medida que crecemos, deseamos poder volver atrás y no tener tantas preocupaciones o problemas que enfrentar. 

Ser adulto significa tener una serie de responsabilidades que antes no tenías. Esto hace que sea muy apetecible volver al tiempo en el que aprendías a montar en bici o en la que una de tus mayores preocupaciones era que iban a regalarte el día de tu cumpleaños. 



Sí, ser adulto está sobrevalorado. No te engañes porque no tengas a tus padres diciéndote que hacer o por no tener que rendir cuentas a nadie por tus acciones. Lo que da más miedo de las responsabilidades es que si te equivocas o no cumples las expectativas,puedes estropearlo todo.

Una vez hemos pasado la época de fascinación por todo lo nuevo,la responsabilidad se adhiere a nosotros mismos como si piel se tratara. No podemos huir,o alguien nos hace comprender o sufrimos la consecuencias. Seguimos con nuestro proceso de aprendizaje toda la vida y a medida que pasa el tiempo nos enfrentamos a retos distintos. 

A pesar de ello, la madurez tiene sus ventajas. Si de pequeños queríamos descubrir todo aquello que nos rodeaba,cuando somos adultos somos capaces de ver cosas que antes no podíamos ver.