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viernes, 2 de octubre de 2020

Reseña de "Persuasión" de Jane Austen


Información 
Titulo Original: Persuasion
Autor: Jane Austen
Editorial: Alma 
Género: Narrativa extranjera del XIX al XX
Cubierta: Tapa Dura
ISBN: 9788417430641
Páginas: 256



Sinopsis

Persuasión es la culminación del ciclo con el que Jane Austen estableció los cánones del feminismo literario y de la novela decimonónica. Aparecida de manera póstuma en 1818, es un perfecto compendio de las preocupaciones de la autora británica. En ella Austen nos ofrece una auténtica obra de madurez y una brillante reflexión sobre el paso del tiempo.


Opinión 

“Persuasión”
es un libro para paladear lentamente y no apresurarse en su lectura, que reflexiona sobre el arrepentimiento, el rencor y el tiempo pasado.
Quizá eso la convierte en una novela madura, compleja y profunda ya que explora ciertas debilidades humanas que seguramente la autora en sus últimos tiempos tuvo que sentir en sus propias carnes. E indudablemente todos nosotros llegados a cierto momento de nuestras vidas reflexionemos sobre estas cosas. Desde luego, no deja indiferente al lector. 

La historia se centra en Anne Elliot una mujer de veintiocho años que sigue soltera, vive con su padre y su hermana mayor quienes se dan aires de grandeza viviendo por encima de sus posibilidades, lo que los lleva a la ruina. Deberán abandonar la casa familiar para trasladarse a una casa más pequeña en Bath y así reducir gastos.

Ella se deberá encargar de todo, ya que tanto Sir Elliot como su hermana se creen demasiado importantes para esa misión. La casa familiar será alquilada a una familia que está asociada a un antiguo amor de Anne, el Capitán Wentworth, lo que le removerá viejos recuerdos dolorosos para ella. 

Curiosamente, Anne en su juventud rechazó la propuesta de matrimonio del Capitán Frederik Wentworth, pese a sus sentimientos, ya que tanto su padre como lady Russell (su mentora) la desaconsejaron por ser un hombre con falta de recursos y no ser un buen partido. Pero años después, el capitán amansó una gran fortuna en la Armada y seguía soltero.


Nuestra protagonista deberá quedarse un tiempo con su hermana menor, que está casada con Mr. Musgrove, por temas de salud y así volverá a reencontrarse con el Capitán Wentworth,
removiéndole antiguos sentimientos. Él se mostrará frío y resentido con ella, mientras Anne deberá sufrir en silencio.

A medida que pasan los días ambos volverán a retomar el contacto poco a poco, lo que les llevará a abrir las heridas y deberán decidir si cerrarlas definitivamente o no. Además, aparecerá un nuevo pretendiente para Anne lo que complicará las cosas aún más.


Anne Elliot es un personaje que en algunos momentos puede llegar a exasperar por su falta de carácter y que parece dejarse convencer por otros para contentar a todos a su alrededor olvidándose de ella misma. Al principio es la sensación continua que se tiene con ella, que se deja manipular por todos pero a medida que van pasando las páginas va mostrando su verdadero carácter.

Su familia es realmente insoportable: su padre es vanidoso y cree que por pertenecer a la nobleza merece todo lo que le den pero sin esforzarse por nadie ni por nada; su hermana mayor Elisabeth es el fiel reflejo de su progenitor e igual de vanidosa que él; por último, la hermana menor Louisa tiene una gran necesidad de atención y se aprovecha de la bondad de Anne para que la atienda como ella cree.

Los personajes de esta novela son un poco estereotipados para mi gusto, pero la verdad es que cumplen su función y como es una buena novela y está muy bien escrita, se le perdona este tipo de cosas.

El Capitán Wentworth me enamoró, uno de mis personajes masculinos favoritos de la autora. También Anne, ya que a medida que avanza la novela ví la complejidad de su carácter y todos los entresijos de su pensamiento.

Si tengo que ponerle un "pero" a esta novela es el final, el cual me parece bastante abrupto aunque entiendo que la forma de escribir de hace un par de siglos no es la misma que hoy día, aún así es mi apreciación personal.




"No puedo soportar más el silencio. Debo hablar con usted por cualquier medio a mi alcance. Me desgarra usted el alma. Estoy entre la agonía y la esperanza.
 No me diga que es demasiado tarde, que tan preciosos sentimientos han desaparecido para siempre. Me ofrezco a usted nuevamente con un corazón que es aún más suyo que cuando casi lo destrozó hace ocho años y medio. No se atreva a decir que el hombre olvida más prontamente que la mujer, que su amor muere antes. No he amado a nadie más que a usted. Puedo haber sido injusto, débil y rencoroso, pero jamás inconsciente. Sólo por usted he venido a Bath; sólo por usted pienso y proyecto. ¿No se ha dado cuenta? ¿No ha interpretado mis deseos? No hubiera esperado estos diez días de haber podido leer sus sentimientos como debe usted haber leído los míos. Apenas puedo escribir. A cada instante escucho algo que me domina. Baja usted la voz, pero puedo percibir los tonos de esa voz cuando se pierde entre otras. ¡Buenísima, excelente criatura! No nos hace usted en verdad justicia. Crea que también hay verdadero afecto y constancia entre los hombres. Crea usted que estas dos cosas tienen todo el fervor de  F.W”


“Los hombres tienen toda la ventaja sobre nosotras por ser ellos quienes cuentan la historia. Su educación ha sido mucho más completa; la pluma ha estado en sus manos. No permitiré que los libros me prueben nada.”




“Cuando el dolor ha pasado, muchas veces su recuerdo produce placer. Uno no ama menos un lugar por haber sufrido en él, a menos que todo allí no fuera más que sufrimiento.” 




"-¡Ah! -dijo Ana-, creo que hago justicia a todo lo que usted siente y a los que a usted se pare­cen. Dios no permita que no considere el calor y la fidelidad de sentimientos de mis semejantes. Me despreciaría si creyera que la constancia y el afecto son patrimonio exclusivo de las mujeres. Yo creo que son ustedes capaces de cosas gran­des y buenas en sus matrimonios. Los creo capa­ces de sobrellevar cualquier cambio, cualquier pro­blema doméstico, siempre que... si se me permite decirlo, siempre que tengan un objeto. Quiero decir, mientras la mujer que ustedes aman vive y vive para ustedes. El único privilegio que reclamo para mi sexo (no es demasiado envidiable, no se alarme) es que nuestro amor es más grande; cuan­do la existencia o la esperanza han desaparecido.




“No todos nacemos para ser bellos. Es verdad que el mar no embellece, que los marinos envejecen pronto y que, según he notado, pierden enseguida el aspecto juvenil. Pero ¿no ocurre lo mismo en las otras profesiones? Los militares en servicio activo no tienen mejor suerte, e incluso, en las ocupaciones más sedentarias, la fatiga que produce el trabajo rara vez defiende la fisonomía del hombre contra las injurias del tiempo. Los afanes del abogado, a quien consumen las preocupaciones inherentes a sus pleitos; el médico, que se levanta en medio de la noche y va a ver a un enfermo sin importar el mal tiempo; hasta el pastor…­­-Se calló por un instante para meditar qué diría del pastor-. Hasta el pastor, ya saben ustedes, se ve obligado a penetrar en lugares infectos y a exponer su salud. En una palabra, estoy convencida de que todas las profesiones son honrosas y útiles en la ocasión oportuna. Solo aquellos que no dependen de nadie, que haciendo su vida normal son dueños de su tiempo, que se entregan a sus propios afanes y que viven de lo suyo, libres del tormento de tener que ganar más, les es dado gozar de los beneficios de la salud y la buena presencia. Todos los otros hombres, en mi opinión, pierden algo de su personalidad al superar la primera juventud.”




“Los hechos y comentarios que van de mano en mano entre la ignorancia de unas y las falsas interpretaciones de otras dejan por el camino gran parte de la verdad"


  

En definitiva, realmente recomiendo "Persuasión" a todos aquellos que les guste los clásicos. Es una novela profunda que se adentra en los sentimientos más humanos y explora el amor desde una perspectiva diferente. Por todo ello creo que es la novela más madura y completa de la autora.

Y es atemporal, porque pese a que la sociedad sea diferente, al explorar el tema de los sentimientos te das cuenta de que no ha cambiado nada ese aspecto humano. Se pueden hacer muchos paralelismos al nuestros e incluso sentirte identificado en algunos momentos de la novela.


Calificación




jueves, 23 de julio de 2020

Reseña de "Emma" de Jane Austen


Información 

Titulo Original: Emma
Autor: Jane Austen
Editorial: Alma
Género: Narrativa extranjera
Cubierta: Tapa Blanda
ISBN: 9788417430603
Páginas: 560


Sinopsis

Emma fue la última novela que Jane Austen publicó en vida. En ella nos cuenta las peripecias de Emma Woodhouse, una joven inglesa criada en el seno de una familia acomodada que no sólo no tiene la menor intención de contraer matrimonio, sino que además se empeña en hacer de casamentera para su círculo de amigas, para desgracia de éstas, y en particular para su protegida Harriet Smith. Los consejos de Emma producen todo tipo de equívocos y situaciones embarazosas, lo que se traduce en una obra divertida que, dos siglos después de su aparición, sigue deleitando a los lectores.


Opinión 

Parece increíble que siendo tan fan de Jane Austen y de sus historias no haya sido hasta hace un par de años que no empecé a leer sus libros. 

Me he visto todas sus adaptaciones de la BBC y películas que han ido haciendo a lo largo de los años pero lo que es leer sus novelas, solo me había atrevido con algunas. Así que hoy vengo a hablaros de uno de mis libros favoritos de la autora hasta la fecha “Emma“.

Mucha gente tiene asociada en su mente la “Emma” de Gwyneth Partlow pero para mí la auténtica “Emma” es Romola Garai, así que si no conocéis esta historia debéis ver la miniserie de la BBC protagonizada por ella. Y es por eso que cuando leía este libro no dejaba de ver a Romola Garai en mi mente. Me parece una Emma totalmente fiel al libro y que enamora. 

 “Emma” es de esas novelas que cuando la empiezas a leer no puedes parar pero cuando la acabas es imposible no echarla de menos. Creo que de todos los personajes que tiene Jane Austen (y eso que todavía hay novelas que me quedan por leer), Emma es el más carismático y el más divertido.

Si alguien me pidiera que le recomendara una novela de Jane Austen porque no ha leído nada de ella, esta seria la que recomendaría sin ningún lugar a dudas. Es fresca, divertida, mordaz y estamos ante una de las grandes protagonistas de esta autora. Es imposible que “Emma” no enamore o deje indiferente al lector. Es verdad que tiene momentos en los que su protagonista puede poner de los nervios, pero su carácter divertido y desenfadado compensan sus defectos.




La historia se centra en su protagonista Emma, que es hija del señor Woodhouse, un hombre mayor que vive acomodado y preocupado por igual. Su mundo son sus hijas, especialmente la pequeña, Emma e igualmente ella vive para satisfacer a su padre.

Emma es una joven carismática que enamora a todos los del pueblo, es invitada a todas las reuniones sociales y sus vecinos valoran mucho su presencia y sus comentarios. Pero Emma también es caprichosa y muy cabezota, lo que le acarrea bastantes disgustos durante la novela y acaba creando malentendidos entre todos los de su alrededor.

Tras la marcha de su institutriz tras casarse, un día conoce a Harriet Smith y decide hacer de su mentora y de paso decide que debe encontrarle un marido adecuado para ella. Eso hace que entren en una serie de embrollos de los que luego no sabe como salir airosa.

El señor Knightley, cuñado de su hermana y vecino de los Woodhouse, será la voz de la conciencia de Emma y quién le pondrá los pies sobre la tierra
cuando esta intente arreglar la vida de los demás por aburrimiento. Poco a poco, Emma se irá dando cuenta de que su actitud caprichosa y negligente causa más estragos que beneficios a su alrededor y acabará por rebelar una incómoda verdad que ni ella misma será capaz de ver.



Como digo es de esos libros que te atrapan y no puedes dejar de reír por las situaciones divertidas en las que se ven metidos sus protagonistas. Es entretenido, rápido de leer y tiene personajes con un carisma muy especial.

Emma puede llegar a ser insufrible en algunas partes de la novela y puede poner de los nervios al lector en algunos momentos, pero a mí me gustó mucho el contraste que tiene este personaje y sus defectos la hacen todavía más creíble y más humana. Un gran personaje de las novelas de Jane Austen y un imprescindible para cualquiera que quiera iniciarse en los clásicos.

Todos los personajes tienen algo que aportar en esta historia, así que os recomiendo muchísimo su lectura si no la habéis hecho. 




"Hay gente que, cuanto más haces por ellos, menos hacen por sí mismos." 

"Emma, le doy mi palabra de que sólo el oír cómo abusa usted del ingenio que Dios le ha dado, casi me basta para darle la razón. Es mejor no tener inteligencia que emplearla mal como usted hace."  

"No sé si debería ser así, pero lo cierto es que las tonterías dejan de serlo cuando las comete alguien que tiene personalidad y sin avergonzarse de ellas. La maldad siempre es maldad, pero la tontería no siempre es tontería... Depende de la personalidad de cada cual."




Y de paso aclarar que Jane Austen no es una autora de género romántico, quienes la han encasillado así no tiene ni idea de la riqueza literaria de la autora. Sus protagonistas me parecen mujeres revolucionarias para su época que ahondan y exploran desde muchos ángulos la psicología femenina.  


Calificación




viernes, 21 de julio de 2017

Reseña Lady Susan - Jane Austen

Información 

Titulo Original: Lady Susan
Autor: Jane Austen
Editorial: Páginas de espuma
Género: Novela Romántica, Novela Extranjera, Epistolar, Clásico
Cubierta: Tapa Blanda
ISBN: 9788483930687
Páginas: 136


Sinopsis

La maestría de Jane Austen es ya indiscutible en esta novela primeriza en la que asistimos a las intrigas y engaños de una hermosísima e inteligente joven viuda, temida por su fama de seductora. Tan malvada como bella, lady Susan, a quien sólo le faltan riquezas, descubre las flaquezas de los demás y es capaz de calcular los efectos de sus acciones con la precisión de un reloj.
Con ironía y agudeza extraordinarias, Austen retrata la burguesía rural de principios del siglo XIX en esta novela epistolar que algo debe a la inmoralidad propia de la novela dieciochesca. A través de las cartas, el lector va descubriendo, no sin sorpresa, la sutil red que la hábil lady Susan ha tejido para conseguir sus propósitos: casar a su hija con un hombre rico, mientras se distrae acumulando conquistas.


Opinión 

Vayamos primero a la fecha en que fue escrita, sobre 1794 pero fue publicada cincuenta y cuatro años después de la muerte Jane Austen, en 1871. O sea, que es una obra póstuma.

Lo que resalta de esta obra es que está escrita de manera epistolar, o sea, que mediante cuarenta y un cartas donde el lector va descubriendo a los diferentes personajes a través de sus propias palabras. Leyéndolas podemos enterarnos de todo lo que sucede, lo cual es una forma muy particular de contar la historia, además de que la autora al redactarlas las hace directas, con la cordialidad propia de la época y reflejando las emociones de quien las escribe.


En cuanto al catálogo de personajes que se nos muestran, tenemos a Lady Susan, la Señora Vernon (Catherine), la Señora Johnson (Alicia), Frederica y el Señor De Courcy (Reginal), como los principales. Todos bondadosos, compasivos... un conjunto de rasgos positivos que, a excepción de la inteligencia, lady Susan no comparte. También hay otros como el marido de Catherine o el señor Manwaring cuya existencia la sabemos por la alusión que se hace a los mismos en varias cartas, puesto que ellos no escriben ninguna.


Pero la novela no se reduce únicamente a estar compuesta de cartas donde la autora desdibuja las personalidades de los personajes, sino que va más allá. Podemos llegar a conocer perfectamente la psicología de cada personaje y las intenciones más íntimas de cada uno dentro de todo este enredo que Susan Vernon ha creado sólo para sus propios intereses, ya que los mismos las reflejan en las cartas que envían a sus personas de confianza.

Por ejemplo, en las cartas que Lady Susan envía a Alicia, una gran amiga, ella se muestra tal y como es, mostrando su antipatía y carencia de amor hacia su hija y sus intenciones respecto a sus familiares, actitud totalmente inversa a la que describen otros personajes en sus cartas.

"Las intenciones de Lady Susan son sin duda las de la coquetería más absoluta y las del deseo de obtener una admiración universal."

Lady Susan es una mujer viuda, bella e inteligente, que tras un escándalo en Langford que puso fin a un matrimonio y frustró un futuro compromiso, decide refugiarse en casa de su hermano (marido de Catherine) con el propósito de "que pase la tormenta". Sin embargo, aquello no le hará ni pizca de gracia a Catherine, ya que en el pasado tuvieron varios roces, y porque no le apetece tener cerca a una mujer sin escrúpulos como Lady Susan.

Una vez que se instala en Churchill, nuestra protagonista intentará meterse en el bolsillo a sus familiares, a la vez que encandila a Reginal, el hermano de Catherine, ya sea para darle una lección a su cuñada ante su desconfianza o porque necesita a un aliado que la defienda y suavice la hostilidad que su familia profesa hacia ella, quien busca que esté lejos de ellos a toda costa.

Por otro lado, tiene una hija, Frederica, en edad de casarse, y le interesa encontrar esposo para su hija (sí, lo sé, algo muy típico en las novelas de Austen), porque según ella es "tímida y le falta carácter", por lo que pretende emparejarla con un hombre acaudalado al que Frederica aborrece y a espaldas de la familia, ya que están en contra de los matrimonios de conveniencia.
"Algunas madres hubieran insistido en que sus hijas aceptaran tan magnífica oferta en un principio, pero yo no tenía fuerzas para obligar a Frederica a contraer un matrimonio contra el que su corazón se rebelaba; por ese motivo, en vez de adoptar tan tiránica medida, me propongo simplemente hacerle la vida imposible hasta que, de forma voluntaria, se decida a aceptarlo"

No obstante, también es cierto que anda buscando un hombre para ella. Por lo que no es de extrañar que la tenga metida a su hija en un colegio, y busque una vida de soltería para así gozar de los placeres por los que no podría gozar si estuviera ella al lado. O sea, que le "estorba"


Y lo realmente interesante es que Lady Susan, sí, es bellísima, pero por desgracia tiene más caras: manifiesta un mal carácter, es muy manipuladora, arpía y egoísta. Es muy fría y vengativa, nunca se arrepiente de sus actos. Una mujer envidiada por todas y deseada por todos. Eso lo hace poderosa, y cuando el poder se sitúa en manos manipuladoras, capaces de distorsionar cosas, nunca se sabe lo que va a pasar...

"Resulta un placer exquisito dominar un espíritu insolente, hacer que reconozca tu superioridad un individuo predispuesto en contra tuya."

Concebida su protagonista para ser odiada, el lector enseguida la despreciará pero a su vez la admirará por el uso de su astucia para salir airosa de todos los rumores, situaciones y casi descubrimientos que van haciendo los personajes a su alrededor.  Además, estamos ante un personaje muy bien construido.


Si comparamos Lady Susan con otras obras de Austen, nos percataremos de que no contiene la profundidad de las demás (una de sus fortalezas de su prosa son los diálogos), tal vez debido a la forma en que está contada y su longitud, pero tiene tiene su esencia.

La obra está adelantada a su tiempo, ya que aborda el poder que tienen las mujeres sobre los hombres, puesto que se las retrataba como tontas y sumisas. Es interesante comprobar como Lady Susan utiliza sus armas de mujer y todos caen como idiotas a sus pies, dejando patente quien en realidad es el sexo débil. Además, sí, por qué no decirlo: estamos ante una Jane Austen "diferente", y tal vez sea por la madurez con la que la escribió, notamos en sus páginas un contenido más adulto: la búsqueda de placer, deseo y pasión, por iniciativa de una mujer.

"Aunque tal vez nunca mi deseo de dominación había sido tan rotundo. A él le he sometido por completo."  

Aún así, esta dominación y pasión es descrita de manera sutil, sin ser completamente explícitas. Recordemos que la autora era muy correcta y jugaba en los límites que dictaminaba la época que le tocó vivir, sin atreverse a desafiarlos abiertamente.



He de confesar que en ese aspecto, Lady Susan me ha recordado mucho a Las amistades peligrosas de Choderlos de Laclos. Además de coincidir en género epistolar, refleja las relaciones entre personas de la alta sociedad. Susan Vernon comparte con la marquesa de Mertuil sus maneras de entretejer intrigas en beneficio propio, inventar maldades e incluso de seducir a hombres.



Si bien es cierto que Lady Susan me ha encantado,  lo que quizá me haya decepcionado en parte es su final. Justo cuando te encuentras en lo mejor de la historia, cuando la tensión es palpable a través de las cartas... se termina, dejándote con una extraña sensación de desilusión, no por que la historia no valiese la pena, sino porque deseabas saber más. Me pareció demasiado precipitado, y lo considero más un resumen que un verdadero desarrollo.
Si Austen le hubiera dado a este obra más extensión, capaz nos hubiera permitido conocer mejor a sus personajes pero sobre todo habría explotado más a esta protagonista tan compleja y oscura de plasmar.


Altamente recomendable para aquellos que busquen una lectura ligera,  y no consideren el género epistolar como algo confuso o tedioso.  La complejidad que puede tener quizá se encuentre en la forma en que está narrada, como son cartas (no hay diálogos) y eso puede ser tedioso en algunas partes. Pero si tienes paciencia, en cuanto te adentres en sus páginas, todo va fluyendo naturalmente, pues estarán ante un relato muy entretenido con personajes que desde luego se disfrutan.


Calificación





lunes, 10 de julio de 2017

Reseña Sentido y Sensibilidad - Jane Austen

Información 

Titulo Original: Sense and Sensibility
Autor: Jane Austen
Editorial: RBA Colecciones
Género: Novela Romántica
Cubierta: Tapa Dura
ISBN: 8447333205
Páginas: 397


Sinopsis

Elinor es juicio, sensatez, ahorro. Marianne es sentimiento, osadía, atrevimiento. Cuando las dos hermanas Dashwood quedan huérfanas de padre, empieza una nueva vida para ellas. Instaladas en una casa de campo, lejos del mundo de lujo que conocían, Elinor y Marianne conocerán las penurias de la falta de dinero y de la ausencia de amigos, el martirio de verse convertidas en el objeto de las habladurías de sus vecinos, la experiencia del amor y del desamor, de la traición y del engaño.


Opinión 


Nos encontramos con la Señora Daswood, una madre que enviuda con tres hijas a su cargo y que ve como su finca, Norland en Sussex, pasa a John Dashwood, hijo del primer matrimonio de su difunto marido. Aunque éste las acoge tal y como le prometió a su progenitor, su esposa no pone las cosas fáciles y las Dashwood acaban siendo tratadas como huéspedes no deseados en su propio hogar.

La Señora Dashwood tiene que velar por sus hijas de cara al futuro, debe buscar la manera de cómo sacarlas adelante o más bien como posicionarlas en la sociedad para que puedan hacer de su vida algo productivo. Apenas tiene fortuna que legarles, por lo que encontrar un buen matrimonio para ellas es de vital importancia.

"Fueron subiendo por las colinas alborozándose con cada rayo de sol y cada desgarro azul, pensando en los propios pronósticos; y al recibir deliciosamente en sus rostros los soplos vivificantes del claro viento del sudoeste, lamentaron que los temores de su madre y hermana no habían permitido a éstas disfrutar de aquellas sensaciones tan exquisitas. 
-¿Existe alguna felicidad en el mundo superior a ésta? -preguntó Marianne-. Margaret, hoy vamos a caminar por lo menos dos horas."

Como dije, son tres hermanas, pero va a centrarse en dos principalmente, ya que la otra, Margaret, tiene apariciones bastante esporádicas.
Así pues nos quedamos con dos hermanas que son totalmente opuestas la una con la otra, tanto en valores como en personalidad. Ambas vivirán una experiencia bastante similar que las hará ponerse en los zapatos de la otra. Son pues, el sentido o la razón y la sensibilidad o la emoción, de ahí el nombre de esta novela.


La primera es Elinor, una joven bastante sensata y paciente, que prefiere pensar bien las cosas antes de actuar y en ese aspecto es bastante cauta al no dejarse llevar por sus pasiones, ya que jamás actúa de manera impulsiva. Ella encarna la conciencia del deber y predica lo que exigen las convenciones sociales. De ahí que en casa la vean como una repelente o remilgada, porque a todo le pone "peros".
"Estamos en la misma situación. Ninguna de las dos tiene nada que decir; tú, porque no te comunicas, y yo porque no escondo nada".

Y la otra es Marianne, una adolescente que a diferencia de Elinor, es sensible y pasional; le encanta el arte, la pintura, la música, la literatura, ama a Shakespeare y sueña con enamorarse de un hombre que comparta estas mismas pasiones con ella. Si un hombre atractivo y rico aparece de pronto, le adula su guante de manera retórica o pomposa, ella se tira en sus brazos y ya se muestra predispuesta a casarse con él. Sí, en efecto, hay momentos en que desespera.

"El aspecto de aquel joven era exacto al que su fantasía hubiese podido esbozar para el héroe de una novela, y la manera resuelta, sin perder un segundo, con que la había llevado a casa, tan desprovista de formalidades y ceremonias, revelaba rapidez de reflejos y resolución. Cuanto se relacionaba con él resultaba interesante. El nombre era agradable, su casa quedaba en el pueblo favorito de ella, y no tardó en decidir que, de todas las indumentarias masculinas, la chaqueta de caza era la más atractiva."

Marianne hacerlo que quiere cuando le apetece, sin reparar en ningún momento en lo que dicta la razón o las reglas, no le importa mostrar su estado de ánimo ya para ella los sentimientos no deben permanecer ocultos mientras que Elinor en cambio es más recatada, si no siente que el sentimiento sea mutuo, no lo exterioriza. Si está triste no lo demuestra con tal que la situación no sea incómoda o que no haya algún problema.



Ambas se enamoran casi al mismo tiempo y de dos hombres conocidos entre su circulo. Se ven envueltas en una relación con pocas esperanzas de prosperar. De eso trata el libro, de cómo ambas reaccionan ante estas situaciones, tan similares como es el amor.

"Marianne comenzó a darse cuenta de que su desesperanza de los dieciséis años, respecto a hallar un hombre que colmase sus ideas sobre la perfección masculina, había sido ligera e infundada. Willoughby le ofreció ahora cuanto su imaginación soñara en otros momentos más optimistas, como capaz de engendrar en ella un verdadero afecto; y la conducta de él anunciaba tanta seriedad en sus deseos como autenticidad en sus dotes."
"-Pero, Marianne, de todos modos el caballo es tuyo, hasta que puedas usarlo. Yo lo guardaré hasta ese momento. Cuando abandones Barton, para tener tu hogar en un lugar más definitivo, Queen Mab será tuyo. 
Todo esto fue oído por Elinor, pero en la manera de pronunciar aquellas palabras y la forma de dirigirse a su hermana, adivinó una intimidad tan obvia, una preferencia tan exclusiva, que sugería un perfecto acuerdo entre ellos. Desde entonces no dudó que eran prometidos y esta convicción no dejó de sorprenderla."  

Se va a poner a prueba su temperamento o su carácter, una va a poner a prueba su sentido y otra su sensibilidad, y se van a dar cuenta que tanto de una cosa o tanto de otra  no es bueno, por lo que hay que buscar un equilibrio entre estas emociones. Elinor, al ser la hermana mayor que se preocupada por el bienestar de los demás que por el suyo, consigue que desees que la vida le depare algo bueno a medida que pasas las páginas. Y Marianne, pese a ser una tonta ilusa en su inicio, logra que le tomes cariño cuando asistes a los tragos amargos que le depara la historia, sobre todo cuando se vuelve un personaje más racional y maduro.


No voy a compararlo con Orgullo y Prejuicio pero si noté que tienen ciertas similitudes. Jane Austen tiene un mismo patrón: mujeres pobres que se enamoran de un hombre rico, y siempre hay alguien que se pone enfermo, alguien que te tiene que salvar, etc,. Las historias y situaciones por las que pasan los personajes se me hicieron muy parecidas.


A pesar de que ambas novelas cumplen el mismo patrón, no son idénticos, y Sentido y Sensibilidad merece un elogio a su originalidad a la hora de mostrar las dos facetas de las hermanas: una es muy imprudente pero llega a aprender la lección y lo mismo se aplica a la otra hermana. Por lo que no hay que ser muy extremas o radicales en un punto de vista o comportamiento específico.

"-Sin duda. A mi edad las opiniones son ya bastante fijas. Probablemente la experiencia no me aportaría nuevas razones para mudar de parecer.-Marianne es tan constante como siempre -dijo Elinor-, no ha variado absolutamente nada.

La capacidad de Jane Austen  para idear tantos personajes, todos diferentes entre sí y a la vez tan humanos, es asombrosa. Algunos son blanco de críticas, aunque sin caer en la caricatura, como el hermanastro de Elinor y Marianne, que solo valora a quienes le rodean por su estatus social. Otros inspiran ternura, como la señora Jennings, una viuda de gran corazón cuyo comportamiento es quizá, demasiado efusivo para lo que dictaba "la buena educación" de la época.

El rimo a veces llegó a agotarme, ya es que algo lento. La historia se enzarza en ocasiones en largas conversaciones donde aparentemente no pasa nada, situaciones que podrían considerarse sin importancia a nivel general, de manera que te ves obligado a releer algunos pasajes en concreto para toparte con esos dobles sentidos y disfrutar de esos diálogos, en apariencia amables, pero cargados de pullas.

Y es que lo que abundan son las numerosas interacciones entre mujeres, donde el cotilleo es un tema recurrente. Veremos el típico "esta mujer me dijo esto, aquella esto otro", "yo me oculto esto, yo cuento lo otro".
"Mientras la imaginación permita a otras personas formarse juicios erróneos sobre nuestra conducta, así como sacar conclusiones a la luz de frágiles apariencias; nuestra felicidad estará en cierta medida en manos del azar.
Las conversaciones que entablan los personajes están llenas de recovecos, de las fórmulas y giros que marcaba la buena educación entonces. Las palabras suenan siempre amables, pero pueden herir con la misma fuerza que un insulto. Y esa sutileza afilada es algo que la autora maneja a la perfección.


"-Brandon es justamente el tipo de hombre -dijo Willoughby, un día que estaban hablando de él- del cual todo el mundo habla bien, pero de quien nadie se acuerda que exista; todo el mundo está encantado de verle, pero nadie se acuerda de dirigirle la palabra."

El trasfondo o la trama en sí no me agradó tanto. Las vivencias de la gente, la situaciones de esa gente, son muy distintas a las de ahora, de ahí que la historia en si porque considero que está obsoleta la manera de pensar de esas mujeres respecto a las actuales, por así decirlo.

Tengamos en cuenta que está escrito hace más de doscientos años y las creencias y costumbres han cambiado, total y completamente. Según esta novela y lo que vi en Orgullo y Prejuicio, la situación de la mujer se basaba en estar en casa, atender a su marido y a sus hijos. Ninguna mujer trabajaba, bueno, al menos en estas novelas, las mujeres de clase media alta, no tenían un oficio pero debían tener estudios en algún arte: música, pintura, canto. Entonces lo típico era encontrar tejiendo, dando una imagen de "muñeca de porcelana". Obviamente hoy en día todavía existen esas mujeres que están esperando casarse para ser felices y otras que simplemente no.

Sin embargo, para ser una novela de hace tanto tiempo, está muy bien escrita y muy bien elaborada; creo que leerla en esa época fue como un boom y como algo extraordinario. Tiene mucho mérito que la elaborara siendo adolescente. Desde que leí Orgullo y Prejuicio he visto a Jane Austen como "la rebelde" de su tiempo, ya que algunos de sus personajes se quieren casar por amor y no para subir de status social. Y es que es maravilloso contemplar como, a pesar de estar en una época total y completamente diferente, ya piensan de una forma fuera de lo normal de aquel siglo.

La narrativa, la manera en que está escrita me cautivó.  Jane Austen escribe con todo detalle ambientes y sentimientos, estableciendo un conexión entre lector y personajes que muchas veces es difícil de conseguir.

Asistí a escenas que me encantaron, la autora tiene una gran maestría a la hora de describir: ya sean los cotilleos entre mujeres, el paisaje o la ambientación dentro de las casas, realmente logra que te integres entre los chismes entre mujeres, transportarte a esos lugares y que sientas que estás sentada en ese sillón de ese hogar. Te invita a disfrutar de la campiña inglesa, del estilo de vida inglés, los bailes de salón y la cortesía de los personajes, y no es para menos, Austen posee esa manera de envolverte y transportarte a esa época.

Si te gusta el romance y no lo cursi, es perfecto para ti. Hallarás intrigas amorosas, propuestas de matrimonio que se hacen esperar y desilusiones por otras que nunca llegaron a cumplirse, pero también hay crítica social, diálogos cargados de dobles intenciones y escenas donde parece que no ocurre nada, cuando en realidad la autora afila su pluma para volcar su ironía en ellas.  Eso sí, es una novela que no se lee muy rápido, lo digo más que nada porque a me llevó bastante tiempo terminarla.



Calificación




sábado, 1 de julio de 2017

Reseña Orgullo y Prejuicio - Jane Austen

Información 

Titulo Original: Pride and Prejudice
Autor: Jane Austen
Editorial: RBA Colecciones
Género: Novela Romantica
Cubierta: Tapa Dura
ISBN: 8447333728
Páginas: 382


Sinopsis

Satírica, antirromántica, profunda y mordaz a un tiempo, la obra de Jane Austen nace de la observación de la vida domestica y de un profundo conocimiento de la condición humana. Orgullo y prejuicio ha fascinado a generaciones de lectores por sus inolvidables personajes y su desopilante retrato de una sociedad, la Inglaterra rural de principios del XIX, tan contradictoria como absurda. Con la llegada del rico y apuesto señor Darcy a su región, las vidas de los Bennet y sus cinco hijas se vuelven del revés. El orgullo y la distancia social, la astucia y la hipocresía, los malentendidos y los juicios apresurados abocan a los personajes al escándalo y al dolor, pero también a la comprensión, el conocimiento y el amor verdadero. 

Opinión 

Orgullo y Prejuicio es la primera novela escrita por Jane Austen, que al principio se la conocía como First Impressions, que corresponde a "Primeras Impresiones" y se nota que este título guardaba estrecha relación con lo que es la historia en sí, porque "False Impressions" es justamente lo que pasa entre Mr Darcy y Elizabeth, que se guían por la primera impresión y por eso forman falsas ideas de la otra persona.

Narrada en tercera persona, trata sobre las hermanas Bennet: cinco chicas que viven en una finca en Hertfordshire, o sea, en la parte más rural. Tienen una madre que lo único que quiere en la vida es casarlas y un padre bastante despreocupado al que no le gusta mucho lo que es la sociedad y conocer a otras personas, él es muy campestre.

Contextualicemos que la novela se lleva a cabo en la Inglaterra de inicios del XIX donde estaban muy marcadas las diferentes clases sociales y lo más importante es que las mujeres consiguieran un marido que gozara de una buena posición económica para garantizarles un estatus más favorable o escalar en esta jerarquía y tener buena vida.


Entre estas cinco hermanas, tenemos personalidades muy distintas.

●Lydia, la menor de las Bennet y que adoptó completamente la personalidad de su madre. Irrespetuosa, desordenada, pretenciosa, no le importa nada con tal de cumplir sus metas que se basan en conseguir un esposo. Bastante asilvestrada, es el contrapunto absoluto a sus hermanas mayores.

● Kitty, es como la "siamesa" de Lydia, hacen todo juntas y aunque es mayor que ella, Lydia es la que lleva la voz cantante y obedece sin rechistar a todo lo que ella dicta y manda. Intenta ser como ella y es bastante celosa, de ahí que siempre anda en modo quejica por todo.

● Mary, la mediana, el patito feo de la familia. Es muy hogareña, siempre anda tocando el piano en casa. No tiene interés en nada más que no sea el conocimiento, aprender, desarrollar su talento. Siempre enterrada en libros y que huye de la vida social. Podría verse como la más "independiente, aunque en el fondo tiene igual esa esperanza de que aparezca alguien que se enamore de ella.

● Elizabeth, la protagonista del libro. Es la más centrada, que junto a su hermana Jane siempre defiende con uñas y dientes a su familia, ya que esta es bastante desordenada a lo que la sociedad dictamina. No permite que nadie consiga que se sienta avergonzada de sí misma y de los suyos. Excesivamente determinada en sus principios y en su manera de pensar; por ejemplo, tiene más que claro que no se casará con alguien si realmente no ama, no está dispuesta a sentirse inferior ante personas de mayor jerarquía u autoridad, porque sabe cuanto vale.

● Jane, la hermana mayor y la más hermosa de la ciudad. Orgullo de la familia, sobre todo de la madre, porque es la que llama más la atención y la que tiene más esperanzas de casar con un buen y apuesto hombre con alto nivel adquisitivo. Dulce y bondadosa, no ve la maldad en la gente y está estrechamente unida a Elizabeth.


La historia más que nada comienza cuando a Hertfordshire llega Charles Bingley  y su mejor amigo, Fitzwilliam Darcy, con todo el séquito de ambos (las hermanas Bingley y más amigos londinenses de ellos). Se establecen en una mansión llamada Netherfield Park, convirtiéndose en la gran novedad del pueblo ya que ese lugar estuvo abandonado mucho tiempo y solo gente rica podía permitirse vivir allí.

Entonces tenemos a dos hombres con mucho dinero, muy buena posición social, asi que llamaban mucho la atención y todos querían codearse con ellos. Y obviamente la Señora Bennet necesitaba que alguna de sus hijas se casaran con ellos.

"¡Oh! ¡Soltero, querida, para estar seguro! Un hombre soltero y con una gran fortuna solo aparece uno cada cuatro o cinco mil al año. ¡Qué buena noticia para nuestras chicas!"

Se realiza un baile de bienvenida para ellos, y ahí es donde todos nuestros protagonistas se conocen. El Señor Bingley se interesa enseguida por Jane, empezando a conversar con ella y conocerse más.


Y el Señor Darcy llama mucha la atención al pueblo en general porque es realmente odioso. Llega al baile con un aire muy altanero, mira a todos por encima del hombro. No concibe que exista un lugar así y que él esté ahí. Es un hombre extremadamente orgulloso, muy criado bajo estándares de la sociedad, se espera lo mejor de él.  Intachable, inmaculado, jamás perderá la compostura. Así que no piensa bailar por nada del mundo, ni por asomo hablar o conocer a la gente, por lo que lo único que hace es estar ahí en pie, plantando en un lugar del salón mirando al infinito.



Obviamente la gente se desconcierta, ya que en el pueblo todos se conocen, son muy alegres y extrovertidos, y este tipo desagradable parece desentonar con ellos, creándose así una mala reputación por su comportamiento.

"Era el hombre más orgulloso y desagradable del mundo, y todo el mundo esperaba que nunca volviera allí."

A pesar de esto, la familia Bennet y Bingley y Darcy comienzan a conocerse más y compartir su tiempo, y ahí es donde Darcy y Elizabeth comienzan a chocar. Tienen personalidades muy distintas: Él es muy orgulloso, y ella, ante la poca sensibilidad de este para conocer a otras personas, empieza a tener muchos prejuicios hacia él, además de que llegan a sus oídos cosas de su pasado que no le dejan en buen lugar y obviamente contribuyen a que se forme una mala idea de él.


Y entonces la novela se dispone a desarrollarse con muchos enredos amorosos, numerosos prejuicios, muchas esperanzas de parte de la familia Bennet. Todo esto en el ambiente de esta Inglaterra antigua donde los bailes, los militares, los paisajes eran la principal atracción y cuyas gentes hacían su vida social en salas de té, en sus casas y donde el paseo era el mayor momento de ocio.

"¿Para qué vivimos, si no es para ser el hazmerreír de nuestros vecinos y reírnos de ellos cuando es nuestro turno?"

 Aquí es donde se refleja en cierta parte como las intrigas entre vecinos y las envidias sociales pueden llegar a destruir reputaciones, y paradógicamente incluso aún a día de hoy es algo que lamentablemente se sigue produciendo.

Habrá quienes encuentren a Jane Austen muy descriptiva, que "abusa" de diálogos sin acotaciones o que quizá ahonda demasiado en lo mismo, porque de repente nos encontramos como atrapados en los pensamientos de los personajes que van dando vueltas una y otra vez casi de manera repetitiva y eso puede tornarse algo tedioso.

Sin embargo a mi me encanta Austen porque retrata el carácter humano, hace lo justo para que te lo imagines, no se enreda en descripciones, se centra en emociones. Cada gesto, cada mirada, las cartas...  No hay un instalove como suele pasar en muchas novelas actuales: transcurre mas de un año a lo largo de la novela y dudas de si una relación va a funcionar o no, ya que la va desgranando poco a poco. Además, tiene una gran maestría en unir escenas, absolutamente todas tienen valor y desencadenaran una u otra cosa más adelante. Incluso en sus elipsis te enteras de lo que ha ocurrido.

Siento que es clásico, es lo que era Jane en esa época: ella todo lo que hacía era escribir. Escribir era lo que más le gustaba, y eso se nota en el detalle y el ímpetu que pone al desbordar su ingenio y su finísima ironía en su libro, cargado de sarcasmo e incluso, si me lo permitís, humor y gracia.

"Es una verdad reconocida por todo el mundo que un hombre soltero dueño de una gran fortuna ha de sentir algún día la necesidad de casarse"


Si bien ahora es vista como la típica historia de amor, en su época no lo era porque no existían historias amorosas de este tipo. O sea, Elizabeth y Darcy representan dos defectos del ser humano muy palpables en todos nosotros, magistralmente recogidos en los diálogos. Creo que todos poseemos el orgullo y ser prejuiciosos, y al toparnos con esta novela te percatas de todo aquello que puedes perder si te comportas de esa manera.

"Una persona puede sentirse orgullosa sin ser vana. El orgullo se relaciona más con la opinión que tenemos de nosotros mismos, la vanidad con lo que queremos que otros piensen de nosotros."

Amo a sus personajes, todos aportan a la historia. Jane Austen trata a los masculinos y a los femeninos por igual, pero deja claro que la sociedad no lo hace. Hay tal catálogo de personajes que proporcionan una visión tan amplia de ella y reflejan la difícil situación de las mujeres en aquella época, como era el caso de vivir encerradas en sus casas; esforzarse para parecer interesante a un hombre aprendiendo las diferentes artes; la imposibilidad de heredar por línea femenina al pasar al pariente masculino mas cercano o no poder trabajar para salir adelante.


Mi favorita, sin duda, es Elizabeth Bennet, ya que además de maravillosa persona, admiro mucho su fortaleza, su tesón y su ímpetu. He revivido demasiados sentimientos que corresponden a recuerdos de mi experiencia personal y sin olvidar la enorme empatía que he establecido con ella a lo largo de las páginas del libro. Me encanta también la relación que tiene con su padre, y obviamente, ¿¡quien no acaba amando a Mr. Darcy!?

"-Es usted en extremo generosa como para bromear conmigo. Si sus sentimientos son aún los mismos que en abril pasado, dígamelo de una vez. Mi afecto y mis anhelos no han variado; pero una palabra suya me hará callar para siempre" 

"Si Lizzy hubiera sido capaz de mirarlo a los ojos habría observado lo mucho que expresaban éstos, la dicha que lo embargaba. Pero si no lo miró, lo escuchó, y lo oyó revelar sentimientos que daban más valor a su afecto, pues demostraban cuán importante era ella para él."


Y no podía olvidarme del villano de esta historia, George Wickham, que tendréis que descubrir leyendo el libro.

"Desconfía de alguien que de primeras sin conocerte de nada ya está soltando porquerías y está insultando a otras personas"
"Ella se avergonzaba de sí misma. No podía pensar en Darcy ni en Wickham sin sentir que había sido ciega, parcial, prejuiciosa, absurda. ¿Cómo?"

Como el final es tan hermoso, no le odio, no me va a arruinar la felicidad que me quedó al terminarlo.


Para finalizar comento como curiosidad que existe una segunda parte de Orgullo y Prejuicio, La muerte llega a Pemberley escrita por P. D. James, una "continuación" no oficial ya que obviamente Jane Austen no vive para aceptarla. Continúa la historia y la convierte en un tema más policíaco y de suspense. No lo he leído y dudo que esté a la altura de Orgullo y Prejuicio, si bien no espero algo romántico a lo Jane Austen, es bastante llamativo encontrar a sus personajes en ese contexto.

Si eres un apasionado de la literatura romántica, no lo dudes, los clásicos de Jane Austen nunca pasan de moda, aunque nos traslademos a otro tiempo.


Calificación