Información
Titulo Original: A Room of One's Own
Autor: Virginia Woolf
Editorial: Seix Barral
Género: Narrativa S. XX
Cubierta: Tapa Blanda
ISBN: 9788432217890
Páginas: 192
Autor: Virginia Woolf
Editorial: Seix Barral
Género: Narrativa S. XX
Cubierta: Tapa Blanda
ISBN: 9788432217890
Páginas: 192
Sobre la autora

La vida de Virginia fue teñida en muchas ocasiones por sus recurrentes crisis y depresiones causadas por un trastorno bipolar que llevaron a la autora al suicidio en 1941 a los 59 años. Se cree que estos trastornos están asociados a los abusos que recibió de sus dos medio hermanos George y Gerald Duckworth, aunque la autora habla de ello en sus memorias, poco se sabe de ello.
De todas formas, aunque su obra y vida pública se vio muchas veces afectada por su enfermedad; Virginia fue una autora influyente en su tiempo y una de las voces feministas más destacadas de la época.
Sus obras más conocidas son “La señora Dalloway” (1925), “Al faro” (1927), “Orlando: una biografía” (1928), “Las olas” (1931) y el ensayo que hoy nos ocupa “Una habitación propia” (1929).
Sinopsis
Opinión
Al acabar de leer “Una habitación propia” lo más seguro que tu visión como mujer haya cambiado bastante, este pequeño libro tiene ese poder: el de revolverte las tripas mientras lo lees desde la incomodidad y fascinación haciéndote entender muchas cosas que antes ignorábamos. Y estamos hablando de un libro publicado en 1929, hace noventa años de esto y es más actual que nunca.
Lo que me gusta de Virginia Woolf es que remueve conciencias de la forma más simple y con una prosa totalmente clara, diáfana y contundente. Te hace ponerte en la piel de la mujer y con todo lo que explica te incita a preguntarte muchas cosas sobre ellas y cuestionarte muchas otras.
Aborda el feminismo, la escritura y el oficio de escribir desde una posición muy honesta. Estoy seguro que muchas de las cosas de las que habla también las había vivido ella y es por eso que pese a ser un ensayo es una lectura muy cercana porque lo que explica es real y sincero. Una opinión con mucho peso, dicho sea de paso.
Capa a capa intenta desentrañar el papel de la mujer en la sociedad, la cultura y en la escritura. Habla de escritoras más antiguas y profundiza en lo que supone tener una habitación propia para la mujer, algo que parece tan banal hoy día y sin embargo hace unas décadas era un auténtico reto y motivo de reivindicación feminista.
Habla de cómo Jane Austen escribió todas sus novelas sin que nadie lo supiera en una salita en la que era interrumpida continuamente porque no tenía un espacio propio, así que podía aparecer cualquiera y ella debía atenderlo. Es algo que me hizo pensar bastante, en lo poco que valoramos esas obras clásicas que nos han llegado de mujeres de otras épocas y de las que no apreciamos lo realmente difícil que lo tuvieron para escribir y publicar sus libros.
En una sociedad eminentemente machista y patriarcal, la libertad laboral y financiera de la mujer se ha visto como cuestión de estado. En otras épocas se tuvo que luchar mucho y reivindicar esos derechos que a los hombres nos vienen dados por nacimiento pero incluso hoy día, en pleno siglo XXI ha demasiados tabúes sobre el papel de la mujer y la lucha sigue activa en la mayoría de países.
Por eso me parece tan vital que cualquier mujer lea este pequeño ensayo porque abrirá puertas que nunca antes se había atrevido a hacer y verá cosas desde una perspectiva mucho más crítica. Y Virginia Woolf lo hace de forma magistral todo esto, incluso de forma sutil dejando su sello propio y su mensaje cala sin casi darte cuenta.
Así que lo recomiendo muchísimo porque no os llevará más de dos días leerlo y será un regalo para toda la vida. Un despertar de conciencias, un libro para empoderarse como mujer y ver las cosas desde una perspectiva más objetiva y reivindicativa. Estoy seguro que no dejará indiferente a nadie, incluso a cualquier lector masculino que quiera aventurarse a él.
"No siendo historiador, quizá podría uno ir un poco más lejos y decir que las mujeres han ardido como faros en las obras de todos los poetas desde el principio de los tiempos. En realidad, si la mujer no hubiera existido más que en las obras escritas por los hombres, se la imaginaría uno como una persona importantísima; polifacética: heroica y mezquina, espléndida y sórdida, infinitamente hermosa y horrible a más no poder, tan grande como el hombre, más según algunos. Pero ésta es la mujer de la literatura. En la realidad, como señala el profesor Trevelyan, la encerraban bajo llave, le pegaban y la zarandeaban por la habitación. De todo esto emerge un ser muy extraño, mixto. En el terreno de la imaginación, tiene la mayor importancia; en la práctica, es totalmente insignificante. Reina en la poesía de punta a punta de libro; en la Historia casi no aparece. En la literatura domina la vida de reyes y conquistadores; de hecho, era la esclava de cualquier joven cuyos padres le ponían a la fuerza un anillo en el dedo. Algunas de las palabras más inspiradas, de los pensamientos más profundos salen en la literatura de sus labios; en la vida real, sabía apenas leer, apenas escribir y era propiedad de su marido."
Calificación




